Las negociaciones para aprobar un presupuesto gubernamental han sido obstaculizadas por el gobierno, pero los aliados parecen estar impulsando la causa. “Foment nunca se ha involucrado ni se involucrará en el tema de la inestabilidad económica de Cataluña, por eso lo tenemos muy claro: aceptar los presupuestos”, dijo este lunes Josep Sánchez Llibre, presidente de la patronal Foment del Treball, hablando muy claro al pedir apoyo para que el Govern apruebe las cuentas de 2026 de Cataluña. “Cataluña necesita previsibilidad y estabilidad económica”, añadió Sánchez Llibre. “Haremos todo lo posible para que esto suceda”, dijo durante una aparición posterior a la convención en Forment. ERC no estaba dispuesta a prestar el apoyo que la Cámara de los Comunes había prometido y Sánchez Libre aconsejó a Illa que buscara un lugar adecuado, incluso entre los partidos más hostiles, como la Coalición. “Quizás sea hora de negociar con otros grupos de oposición”. Se dijo que la supuesta y aparentemente improbable alianza entre el PSC y Junts era suficiente para dar luz verde a las cuentas parlamentarias.
Las declaraciones del presidente de la entidad comercial se producen días después de que él mismo criticara a la administración de El Salvador Ila por intentar aprobar leyes para limitar la acumulación de departamentos en manos de una misma persona o empresa. Fue una medida solicitada por la Cámara de los Comunes, pero que Sánchez Libre calificó de “procomunista”.
Formont no ocultó el poco entusiasmo suscitado por los proyectos presupuestarios propuestos por el Gobierno, que prevén una “enorme presión fiscal” y medidas “muy intervencionistas”. Pero al menos es malo. “También es cierto que si no avanzan, Cataluña perderá más de 4.000 millones de euros de inversión”, afirmó el presidente de la entidad.
También reiteró en su discurso que la contribución de los inmigrantes es crucial para evitar que la economía se estanque, pero advirtió que esta inyección de mano de obra impactaría en un tema ya de por sí tenso: la dificultad de acceder a la vivienda. Sánchez Libre habla abiertamente de “emergencia nacional”. No estuvo de acuerdo en que dificultar la compra a quienes ya poseen propiedades sea una solución para oxigenar el mercado, y lo denunció como un “ataque a la propiedad privada”. Dijo que, si tiene éxito, Forment presentaría un recurso constitucional contra el plan acordado entre el Gobierno y la Cámara de los Comunes.
“Los empresarios somos los pilares fundamentales de esta sociedad y no podemos permitirnos que nos devalúen”, dijo Sánchez Libre en un discurso, criticando duramente el ausentismo como un lastre para la productividad. Durante la crisis del ferrocarril catalán, Forment también abogó por optimizar las infraestructuras. Sánchez Libre retoma en este capítulo algunas de sus clásicas reivindicaciones: la ampliación del aeropuerto de El Prat de Barcelona y la ampliación de las centrales nucleares para garantizar el suministro eléctrico a las empresas.
En su despedida, ha agradecido al PP, Vox y Junts que “bloqueen” el proyecto de jornada de 37,5 horas en el Congreso. El presidente del empresariado afirmó que Yolanda Díaz tiene una “obsesión patológica” y tiene el poder de “destruir las economías de Cataluña y España”.