afc15a8a-d537-4cf7-9b17-8a2a2d7c1ef5_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0.jpg

Gabriel Rufián comienza a explorar planes para una coalición multinacional de izquierda en España. Bajo el paraguas de su primer movimiento político con el diputado madrileño del MAS Emilio Delgado, seguido de más reuniones con otras figuras de izquierda, el líder parlamentario de ERC defendió la idea amplia de “hacer algo diferente” en un intento de frenar el ascenso de Vox y el eventual avance hacia un gobierno de extrema derecha.

En un mensaje en la antigua red social Twitter, Rufian escribió un mensaje en el que aseguraba que “quien no ve que hay que hacer algo, o no ve claro o ya está bastante bien, no hay nadie”, teniendo en cuenta además que “lo que está por pasar no se queda en siglas, se queda en pueblos”. Respecto a esta ronda de reuniones, Rufián agregó que sólo quería hablar con la persona que lo llamó. “Como siempre”, concluyó.

Delgado, representante de Madrid Mas en el consejo de la comunidad, desveló la fecha del acto con Rufián, que será el 18 de febrero del próximo año y que será presentado por Sara Santaolalla. “Esta no es una acción más, es una conversación necesaria sobre las encrucijadas que enfrenta la izquierda y los desafíos que enfrenta la democracia”, dijo Delgado. Como insinuó Rufian, habrá más de este tipo por venir.

No está claro qué tipo de proyecto tenía Rufian en mente cuando habló de “hacer algo diferente” y “detener a la gente” del ascenso de la extrema derecha. Sin embargo, el pasado mes de julio, el representante del Consejo de Europa ya indicó su preferencia por alguna forma de alianza nacional en torno a grupos soberanistas.

“El independentismo y la izquierda soberanista han exigido históricamente que la izquierda multiétnica sea capaz de entenderles y ayudarles. Yo digo, basta de esperar, hagamos esto. De lo contrario nos lo volverán a hacer. Será mentira otra vez”, escribió. El rufián en ese momentotras anunciar un llamado a la unidad de la izquierda desde el podio del Congreso.

Pero el intento acabó con el desmentido público de su propio partido, que afirmó no estar “en ese escenario”. La dirección de ERC mantuvo relaciones con la mayoría de las fuerzas progresistas representadas en el Congreso, pero su alianza electoral se limitó a la con EH Bildu y el BNG, con los que mantenía candidatura conjunta en Europa y a la que finalmente se sumó la Liga Balear Ara Més.



Referencia

About The Author