Los trenes de Rodalies volverán a la normalidad esta semana después de que un maquinista en formación muriera en un desprendimiento de tierra en la línea ferroviaria que pasa por Gallida el 20 de enero. Renfe, Adif y la Generalitat lo han intentado, pero el número de fallos en las infraestructuras es tan grande que 400.000 usuarios diarios tendrán que esperar todavía varios días, los trenes sufrirán una importante ralentización acumulativa en casi 200 estaciones de la red y otros tramos en construcción tendrán que ser cubiertos de autobuses, dejándolos intransitables.
“Los rodalies son un pésimo servicio”, admitió el jueves en el Senado el secretario de Transporte, Óscar Puente. El servicio mostró pocas mejoras de jueves a lunes. En la última semana de enero operan de forma intermitente diferentes líneas, con un total de 11 tramos. La primera semana de febrero no va a ser mucho mejor. A la espera de que Renfe y Adif acuerden el domingo una lista definitiva de zonas afectadas, la emisora estatal española EL PAÍS ha confirmado que varias líneas no reabrirán. Por ejemplo, la R8 (que une Martorell y Granollers vía Sant Cugat y Cerdanyola Universitat) no estará servida. El principal problema de la línea son las obras en un túnel en Ruby que cortará el tráfico ferroviario de mercancías entre España y Francia y tardará semanas en reabrirse.
Adif continúa trabajando en la carretera R1 (la carretera que une L’Hospitalet con Massanet-Masanese, cruzando el río Maresme y la costa), pero según fuentes cercanas a la compañía, es poco probable que se levante el corte entre Blanes y Massanet porque los desprendimientos ocurridos el 23 de enero aún no se han estabilizado. Es previsible que los usuarios deban circular por este tramo de la vía. También se están realizando obras para subsanar las deficiencias del trazado en el área de Girona, cerrando y dando servicio a la carretera entre Figueras y Polbu.
La R2 (una de las principales líneas de Cataluña, que une San Vicente de Caldes en Tarragona y Massanet-Masanés pasando por Barcelona y el área metropolitana) funcionará sin interrupciones.
La R3 (la línea que une l’Hospitalet de Llobregat y Puigcerdà pasando por Barcelona, Granollers, Vic o Ripoll) es una gran incógnita. En octubre pasado, la R3 inició un corte ferroviario sin precedentes para abrir algunos tramos de la carretera. Entre octubre y mayo de 2026 se cortará la línea entre L’Hospitalet y La Garriga. La segunda fase del proyecto comenzará en mayo y cortará un tramo más pequeño de la carretera (entre Mollet-Santa Rosa y La Garriga), y las obras continuarán hasta enero de 2027. El corte ferroviario de 16 meses obligó a miles de pasajeros a utilizar transporte público alternativo o coches privados. El pasado lunes se decidió cortar toda la línea ferroviaria y se tomaron medidas de emergencia al considerarse peligroso el tramo de Vik a Puigcerdà. Los tramos de la R3 que no se ven afectados por los cortes son los que menos usuarios tienen y son también los tramos que cruzan los Pirineos. Sucede que actualmente la R3 no está equipada con un quitanieves, por lo que aún se desconoce si se podrá reabrir el tramo de circulación.
En la R4 (carretera que une San Vicente de Caldes con Manresa, pasando por Martorell, Barcelona Sabadell y Terrassa) se produjo el accidente en Cálida, en el que falleció una persona. Fuentes sindicales de Adif han asegurado que este lunes continuarán los servicios viarios alternativos entre Sant Sadurní y Martorell Central. Los trenes de Martorell Central a Terrassa Estació de Nord funcionarán con normalidad, después de lo cual lo más probable es que sea necesario un autobús entre Terrassa Estació del Nord y Manresa.
Según la misma fuente, los cortes ferroviarios afectarán también a los trenes regionales entre Manresa y Cervera, así como a los regionales de Tarragona entre Reus y Ribarro de Bray, entre Reus y entre Reus y Venexa.
El gobierno es muy consciente de que el servicio del lunes requerirá refuerzos en las carreteras, por lo que ha contratado 61 autobuses adicionales, aumentando su flota a 230 autobuses. Algunos autobuses llegan desde otros puntos de España, como ocho desde Mallorca.