10 de junio de 2026
Actualizado a las 16:39
Vivimos en una época en la que la atención a la salud, los hábitos y, especialmente, la dieta y el ejercicio sigue creciendo. Cada vez hay más pruebas de que ciertos alimentos ricos en fibra y nutrientes, como frutas, legumbres, nueces y cereales integrales, ayudan a proteger el cerebro y promueven un envejecimiento más saludable.
La dieta afecta directamente a funciones como la memoria, la atención y la concentración. Pero no todo depende de la herencia en el cerebro a lo largo del tiempo. Mantener una dieta equilibrada y un estilo de vida activo puede retrasar el deterioro cognitivo y mejorar la calidad de vida en los adultos mayores.
150 gramos al día reducen la probabilidad de sufrir enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares en casi un 20%
En ese contexto se pronuncia el cardiólogo y divulgador de redes sociales Aurelio Rojas, quien afirma en una reciente publicación que según la evidencia científica actual, esta fruta es la que tiene mayores beneficios para la salud cerebral.
Se trata de los arándanos, un alimento que, según los promotores, es “muy superior a otros alimentos a la hora de proteger el cerebro”.
«En primer lugar, mejora la memoria, pero no en la forma de pensar. En términos generales, no ayuda a tus neuronas, lo que hace es aumentar el flujo sanguíneo cerebral en las áreas exactas asociadas con la memoria y la atención (es decir, la corteza prefrontal y el hipocampo). De hecho, un estudio publicado en la revista Nutritional Neuroscience mostró mejoras significativas en las pruebas de memoria después de sólo 12 semanas de tomarlo. ”, afirma este experto, que profundiza en sus beneficios.
“Retrasa el envejecimiento del cerebro, y un estudio de Harvard con más de 16.000 mujeres demostró que las personas que consumían regularmente la fruta retrasaban el deterioro cognitivo hasta dos años y medio en comparación con aquellas que no la comían. Sí, dos años y medio de cerebros jóvenes se alimentaban únicamente de fruta”, afirma en el vídeo.
Además, la influencer de salud destaca un beneficio especialmente relevante desde el punto de vista cardiovascular: la reducción de la presión arterial sistólica, “la primera cifra para tu tensión y la cifra más importante para el riesgo cardiovascular”.
Diversos ensayos clínicos controlados han demostrado que el consumo de esta fruta puede reducir la presión arterial entre 4 y 6 mm de mercurio, lo que resulta tan eficaz como algunos tratamientos médicos iniciales.
En conjunto, estos efectos pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. De hecho, los cardiólogos dicen que comer alrededor de 150 gramos de arándanos por día (el equivalente a “un puñado”) puede reducir la probabilidad de sufrir una enfermedad cardíaca o un derrame cerebral en casi un 20 por ciento. “Simple, rico y más poderoso de lo que piensas”, concluyó.