En octubre, el Pentágono ordenó a los periodistas que trabajaban allí que firmaran un documento que restringía su labor periodística. La política podría clasificar a los periodistas como un riesgo para la seguridad si comparten información que no ha sido aprobada específicamente por el Departamento de Defensa. Esto también se aplicaría a la información no marcada como confidencial.
Luego, decenas de periodistas salieron juntos por la puerta. Según la demanda del Times, sólo uno de los 56 medios de comunicación de la Asociación de Prensa del Pentágono aceptó reconocer la nueva política. Los periodistas que no firmaron tuvieron que entregar su tarjeta de prensa. Luego, el Pentágono reunió un nuevo cuerpo de prensa compuesto por medios de comunicación pro-Trump y personalidades de los medios.
Procedimientos legales
El New York Times presentó la demanda en diciembre. Según el periódico, el juez dictaminó que el Pentágono no podía seguir implementando la nueva política porque entraba en conflicto con la libertad de prensa. Según el juez, es “más importante que nunca que el público tenga acceso a información desde diferentes perspectivas sobre lo que está haciendo el gobierno”, escribe la agencia de noticias Reuters.
Un portavoz del Pentágono dijo en las redes sociales que el gobierno no estaba de acuerdo con la decisión y apelaría de inmediato.