La eléctrica roja española insiste en que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Callama, que investiga el apagón del 28 de abril de 2025, no entregue a la eléctrica implicada en el proceso. Grabación de conversaciones en el centro de control. Tampoco aparecen correos relacionados con la “electricidad cero” que ha mantenido a toda España a oscuras.
El 12 de enero, un juez abrió diligencias para saber si se había producido un ciberataque. Iberdrola es consciente de que aunque el 22 de diciembre del año pasado se levantó la confidencialidad, cierta información relevante no fue incluida en el expediente.
Y ello a pesar de que la información que REE facilitó a la policía fue aprobada por el instructor porque así lo mencionaba en su expediente.
La decisión de Callama se basó, entre otros, en un informe emitido por el Comisionado General de Información “tras analizar 8.028 grabaciones y 1.296 correos electrónicos facilitados por REE, cuyas grabaciones e intercambios de información tuvieron lugar en el centro de control de REE.
El período comprendido entre las 00:00 horas del día 18 de abril de 2025 y las 00:00 horas del día 30 de abril de 2025.”
Luego, Iberdrola pidió a los instructores que soliciten a la policía que proporcione al programa todos los documentos que tengan relacionados con la investigación para que puedan ser revisados antes de tomar una decisión sobre si apelar los documentos.
REE se opuso inmediatamente a la petición de Iberdrola. Afirmó que el material que entregó a la policía era “confidencial” y que “Información sensible” La información proporcionada fue “únicamente para análisis policial”.
En otra carta, Red Eléctrica pedía a Callama que devolviera el material que había proporcionado a los investigadores “una vez finalizado el trabajo analítico”.
Unos días después, Endesa se sumó a la petición de Iberdrola. Sostuvo que “para resolver el recurso (contra la interposición de la averiguación) con conocimiento de causa, se deberán obtener todos los informes y soporte documental expresamente mencionados en el auto que respalden su decisión”.
La compañía también respondió a las preocupaciones de la propia REE sobre el carácter “confidencial” de la información facilitada a los agentes.
“Red Eléctrica considera que las comunicaciones clasificadas pueden contener información sobrenatural y interés público Esto puede ayudar a determinar qué causó el llamado ‘apagón total'”, respondió.
Sostuvo además que “por exigencias del derecho de defensa y tutela judicial efectiva, la sensibilidad de determinada información técnica no puede ser obstáculo para la obtención de acciones y apoyo que sirvan de base a una resolución controvertida”.
El “estoicismo” de REE
REE contraatacó en otro escrito, en el que afirmaba que “Endesa era consciente de la naturaleza de esta confidencialidad, que pretendía eludir para acceder a datos de Red Eléctrica, que por su propia naturaleza deben permanecer dentro de la estricta órbita del instructor, y la orden de archivo no puede utilizarse como medio para acceder ilícitamente a esa información”.
“El recurso no puede utilizarse como justificación para intentar acceder a información confidencial que, por supuesto, no pretende servir a ningún fin de interés público sino que tiene como finalidad estrictamente ‘scrapear’ los datos, permitiendo a Endesa e Iberdrola Atacar a la compañía eléctrica roja.REE ha resistido estoicamente este ataque desde el 28 de abril de 2025, especialmente a través de declaraciones emitidas a los medios por ambas entidades”, insistió.
Al mismo tiempo, Iberdrola se opuso a la devolución de las grabaciones del centro de control e intercambió correos electrónicos con REE sin el conocimiento de las partes.
“Se trata de documentos y expedientes directamente relacionados con los hechos de la investigación”, subrayó.
La eléctrica recuerda el contenido del artículo 234 de la Ley de Organización Judicial, que reconoce los derechos de las partes Derecho de acceso a la información existente en el programa Procedimientos judiciales y acceso a los textos y documentos que en ellos aparecen y que “no sean declarados secretos ni reservados”.
En este caso, Callama también rechazó la petición de Red Eléctrica de mantener determinadas partes de sus operaciones en secreto, en una resolución presentada el 12 de enero. Se basó en que recordaba haber aceptado levantar el secreto veinte días antes. REE no recurriópor lo que “sería inapropiado intentar posteriormente mantener confidencial parte de su contenido sin impugnar primero la eliminación acordada”.
Red Eléctrica respondió en una nueva carta diciendo: “Participaron en el proceso y todos los materiales recopilados durante esta investigación estuvieron a disposición de todas las partes, lo que no es ni puede ser consistente con todo el material analizado por la policía”.
“La policía está obligada, bajo la supervisión superior del juez que dirige la investigación, a excluir del caso todo material que, aunque analizado por la policía, no sea relevante para el delito investigado”, se afirma en la denuncia.