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Cinco días marcan una gran diferencia en la vida de un embrión. Durante este tiempo, un óvulo fertilizado se convierte en un grupo de cien células que está listo para implantarse en la pared del útero. Los científicos holandeses quieren investigar qué sucede en esos primeros días. Con este conocimiento podrán mejorar los tratamientos de fertilidad y prevenir o curar defectos congénitos en el futuro.

Sin embargo, en los Países Bajos está prohibido el cultivo de embriones con fines de investigación. Los científicos que quieren estudiar los primeros embriones humanos se limitan a los embriones restantes que “sobran” después de los tratamientos de FIV. Estos embriones ya han completado los primeros pasos cruciales de su desarrollo. Para los científicos holandeses, la primera vida humana es una caja negra que no pueden mirar.

La Cámara de Representantes discutirá el martes el levantamiento de la prohibición temporal del cultivo de embriones con fines de investigación. Temporal, porque cuando se introdujo la ley de embriones en 2002, ya se esperaba que las necesidades médicas y la opinión pública cambiaran. Desde entonces, la ley ha sido evaluada tres veces y llegado a la conclusión de que la prohibición podría levantarse.

Hay otro argumento importante para reconsiderar la prohibición. El conocimiento sobre el desarrollo embrionario temprano ahora se importa de países donde se permite la reproducción, como el Reino Unido, donde la atención de la fertilidad está fuertemente privatizada y la atención se centra en las innovaciones para generar dinero. Al autorizar el cultivo de embriones en los Países Bajos, la investigación básica puede alinearse mejor con la práctica clínica, centrándose en la seguridad y la eficacia.

Por lo tanto, ya es hora de crear un espacio para una investigación cuidadosa sobre embriones tempranos. Pero las relaciones políticas han estado estancadas en las últimas décadas. En pocas palabras, los partidos liberales y progresistas quieren levantar la prohibición de la reproducción, mientras que los partidos populistas y cristianos quieren mantenerla.

Esta vez podría ser diferente. Y el movimiento viene del CDA. La oficina científica del CDA concluyó en 2022 que el cultivo de embriones debería permitirse bajo ciertas condiciones si el objetivo es prevenir el sufrimiento humano en el futuro.
Es digno de elogio que el CDA se atreva a abandonar sus creencias.

No es cierto que el levantamiento de una prohibición de cultivo cree repentinamente un vacío legal.

Al mismo tiempo, la ciencia no debería verse sometida a cargas innecesarias. El diputado Harmen Krul (CDA) propone en una enmienda aumentar las penas máximas por violaciones: de un año de prisión a dos años de prisión. Esto pretende ser un “candado en la puerta”. Pero un mayor castigo da la falsa impresión de que es necesario. La Fiscalía General señaló en 2023 que nunca se había llevado a cabo ningún procesamiento y asumió que si se ampliaba la ley, el procesamiento sólo sería necesario “muy ocasionalmente”.

No es cierto que el levantamiento de una prohibición de cultivo cree repentinamente un vacío legal. En los Países Bajos ya existe un marco de evaluación cuidadoso. El Comité Central de Investigaciones Humanas prueba los experimentos con antelación, teniendo en cuenta tanto la necesidad médica como las consideraciones éticas. Los científicos holandeses han demostrado en las últimas décadas que trabajan en un sistema que puede resistir el escrutinio ético y prevenir abusos.





Principios periodísticos de la NRC

Referencia

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