Un informe interno de la Fiscalía General de la Nación ha abierto nuevos ojos sobre el transporte aéreo colombiano. El documento confidencial, divulgado este lunes por Radio Caracol, concluyó que fallas técnicas y debilidades institucionales en la Autoridad de Aviación Civil (Aerocivil) comprometieron la seguridad de los vuelos. Los reguladores van más allá de advertir riesgos y exigen avances en las investigaciones para esclarecer responsabilidades.
Después de meses de evaluar cuestiones clave del sector, el Ministerio de Salud Pública ha hecho un diagnóstico serio de la situación. “Uno de los hallazgos más preocupantes es el estado de la infraestructura técnica”, señala el informe, que reporta obsolescencia de sistemas críticos para la navegación aérea, equipos fuera de servicio y problemas de comunicación entre centros de control.
Otro problema es la escasez de controladores aéreos, que está sobrecargando los 717 que actualmente prestan servicios en los 46 aeropuertos del país. También hay una falta de coordinación entre las operaciones civiles y militares, con visibilidad limitada desde la torre de control del aeropuerto El Dorado, que da servicio a Bogotá y compite con Guarulhos (São Paulo) por el mayor tráfico de pasajeros de Sudamérica.
“La capacidad de garantizar una separación segura de las aeronaves es una de las cuestiones más delicadas, especialmente en un aeropuerto que concentra gran parte del tráfico aéreo del país”, comentó un investigador cercano al caso.
Se refiere a los riesgos que surgieron en dos incidentes separados el 20 de febrero y el 13 de marzo, cuando dos helicópteros militares invadieron la pista, interrumpiendo el movimiento de aviones civiles que transportaban pasajeros. En febrero, uno de los aviones Airbus A320 de LATAM tuvo que abortar el despegue, lo que la Procuraduría General de la República consideró un “punto de inflexión” en el funcionamiento de todo el sistema.
“Estos no son incidentes aislados”
El Ministerio de Salud Pública considera que no se trata de incidentes aislados sino de las consecuencias de un “modo de falla que compromete la seguridad operacional” y expone al sistema aeronáutico del país a un “escenario de riesgo sistémico”.
Además del estado de la infraestructura técnica y de las condiciones laborales del personal de tierra, el informe señala una cuestión fundamental: las capacidades del sector de la aviación civil, que forma parte del departamento administrativo de la agencia reguladora del transporte aéreo.
La Procuraduría General de la República confirmó que la situación descrita no se limitó al nivel operativo sino que también involucró a organismos administrativos. Por lo anterior, todos los hallazgos en materia de vigilancia preventiva son remitidos a la Sala de Instrucción del Ente Contralor para evaluar la posibilidad de acciones disciplinarias en contra del Director Luis Alfonso Martínez Chimenti y demás titulares del organismo.
Sumado a esto, Julio Sánchez Cristo reveló en Caracol Radio que el abogado Jaime Lombana presentó una denuncia penal imputándolo por el delito de perturbación del servicio de transporte público, el delito de pánico y otros delitos que determine la Fiscalía General de la Nación, en relación con el incidente de dos helicópteros militares.
Consultada por el grupo investigador, la Autoridad de Aviación Civil respondió que no deseaba pronunciarse porque para ello se requeriría autorización del Presidente de la República, la cual aún no ha recibido.
El preocupante informe de la oficina del fiscal general llega en un momento en que las autoridades de aviación están bajo un escrutinio cada vez mayor. Desde 2025, el Ministerio Público ha iniciado una serie de investigaciones preventivas relacionadas con la toma de decisiones civiles en materia de aviación. El tema más delicado es la reforma distributiva. ranura (horarios de despegue y aterrizaje), el gobierno suspendió la medida tras un acalorado debate con las principales compañías aéreas.