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Yakarta, CNN Indonesia

Plan para la 27ª Enmienda a la Constitución Pakistán provocó una ola de preocupación generalizada porque se consideraba que podía restaurar el dominio militar a la era del general Pervez Musharraf.

El proyecto de ley, que fue sometido inmediatamente al parlamento para su votación, tiene el potencial de sacudir el sistema democrático de gobierno al expandir el poder militar, limitar la independencia del poder judicial y centralizar el control ejecutivo en manos del gobierno central de Pakistán.

La esencia de esta enmienda es la creación de un nuevo cargo denominado Jefe de las Fuerzas de Defensa (CDF) que se combina con el cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército.


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Las FDC tendrán un mandato vitalicio, serán reconocidas constitucionalmente como mariscales de campo y se les concederá inmunidad jurídica y política. El puesto está por encima de la autoridad civil y no puede ser descartado, lo que convierte al ejército en el poder supremo de facto en el país.

Esta medida marca un cambio importante con respecto al sistema anterior, en el que la matriarca era nombrada por el Presidente siguiendo el consejo del Primer Ministro con un mandato limitado.

Con estos nuevos poderes, las FDC tendrán control total sobre los nombramientos en las fuerzas armadas, las agencias paramilitares y las agencias de inteligencia. La estructura recuerda la época de Musharraf después del golpe de 1999, cuando los militares controlaban al gobierno civil entre bastidores.

Además de fortalecer al ejército, la 27ª Enmienda también tiene el potencial de debilitar a la Corte Suprema de Pakistán.

El borrador propone la creación de un Tribunal Constitucional Federal (FCC) que asumiría muchos de los poderes del Tribunal Supremo y funcionaría como la máxima autoridad constitucional. El presidente de la FCC tendrá incluso un puesto más alto y un mandato más largo que el presidente del Tribunal Supremo.

Dado que la autoridad de la Corte Suprema se limita únicamente a casos civiles y penales, se considera que el sistema judicial ha perdido su capacidad de controlar el poder ejecutivo y militar.

Además, la autoridad para nombrar y transferir jueces se transferirá al ejecutivo -específicamente a la oficina del Primer Ministro-, lo que se teme politizará el sistema judicial y erosionará su independencia.

La cuestión de la independencia judicial ha sido durante mucho tiempo un problema en Pakistán. El poder judicial y los tribunales inferiores han estado lidiando con la interferencia política, una acumulación de casos que alcanza casi dos millones de casos y una asignación de jueces que a menudo se considera discriminatoria.

Pakistán en la era Musharraf

La enmienda 26 de 2024, que transfiere la autoridad para nombrar jueces al parlamento, también ha recibido críticas generalizadas porque se considera una amenaza a la autonomía del poder judicial. Ahora, se considera que la Enmienda 27 ha empeorado esta condición al formalizar el dominio ejecutivo y militar sobre el sistema legal.

En términos de gobernanza, este proyecto también amplía el poder del gobierno central sobre las provincias. Las enmiendas permiten a Islamabad recortar los presupuestos regionales, especialmente en áreas lideradas por partidos de oposición como Khyber Pakhtunkhwa, que están bajo el control del Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI).

Se teme que esta medida debilite la autonomía regional y desencadene tensiones políticas entre provincias en un país que tiene una alta diversidad étnica.

La oposición ve esta política fiscal como un esfuerzo para presionar a los gobiernos provinciales para que se sometan al poder central, además de erosionar el espíritu de federalismo garantizado a través de la 18ª Enmienda. Mucha gente cree que esta dirección muestra la consolidación de un poder centralizado y autoritario.

Las similitudes con la época de Musharraf son obvias. En aquella época, los golpes militares estaban justificados por la “doctrina de la necesidad”, en la que los militares afirmaban ser los salvadores del país manteniendo la apariencia de un gobierno civil. Sin embargo, esta vez la dominación militar se estableció sin un golpe de estado, pero fue legitimada constitucionalmente a través de mecanismos parlamentarios.

Los observadores creen que este paso crea un marco legal que oficialmente coloca a los militares por encima de las instituciones civiles. Con poder e impunidad casi absolutos, la posición de las FDC tiene el potencial de convertirse en un símbolo de supremacía militar permanente dentro de la estructura estatal de Pakistán.

Este plan de enmienda provocó una ola de protestas nacionales. La coalición de oposición Tehreek-e-Tahafuz Ayeen-e-Pakistan (TTAP), que incluye a partidos importantes como el PTI y el Partido Pashtunkhwa Milli Awami (PkMAP), lanzó la campaña “Viva la democracia, abajo la dictadura”.

La estructura democrática de Pakistán

El figura de la oposición Mahmood Khan Achakzai calificó la 27ª Enmienda como “sacudiendo los cimientos de la democracia constitucional de Pakistán” y prometió movilizar a la opinión pública a través de mítines, manifestaciones y conferencias nacionales.

El presidente del PTI, Barrister Gohar Khan, dijo que el parlamento actual carece del mandato y la legitimidad moral para cambiar la constitución, afirmando que cambios de esta magnitud requieren una “mayoría legítima de dos tercios”.

La oposición también planea perturbar las sesiones parlamentarias y exigir la liberación de los presos políticos, calificando las enmiendas como una medida para consolidar el poder militar y ejecutivo a expensas de las instituciones democráticas.

Algunos analistas advierten que, de aprobarse, la 27ª Enmienda conduciría a Pakistán hacia una nueva forma de autoritarismo. El papel del poder judicial como equilibrador de poder se está debilitando, la autonomía regional se está erosionando y la supervisión civil de los militares está desapareciendo.

Con un frágil equilibrio de poder, la estructura democrática de Pakistán corre el riesgo de caer en el viejo patrón de un gobierno militarmente fuerte pero política y jurídicamente frágil.

(adn)


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