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Archivos – Boleta Electoral Peruana 2026

– Europa Press/Contacto/El Comercio – Archivo

Madrid, 11 de abril (Medios europeos)-

Los peruanos enfrentaron el domingo una nueva oportunidad de revertir la crisis política que el país ha padecido durante la última década, cuando ocho presidentes, incluido el actual, votaron en una elección histórica con un censo electoral un 8% mayor que en 2021, ya que podrán elegir entre un récord de 35 candidatos presidenciales, presagiando una fragmentación del voto sin precedentes.

Las encuestas muestran que ninguno de los candidatos que figuran en la papeleta ridículamente grande – 42 centímetros de ancho y 44 centímetros de alto – tiene más del 15 por ciento de apoyo en las urnas, y sólo cinco tienen probabilidades de pasar a la segunda vuelta el 7 de junio, lo que refleja el 17 por ciento de votantes indecisos.

Los candidatos ultraconservadores dominaron una vez más las preferencias de los votantes, con Keiko Fujimori (Poder Popular) a la cabeza con el 14,5% de los votos. La hija del expresidente Alberto Fujimori se presenta por cuarta vez, después de haber llegado a la segunda vuelta en 2016 y 2021, pero perder por poco, siendo víctima de un fraude.

La segunda mejor posición es para Carlos Álvarez (País para Todos), con un 10%, un conocido humorista televisivo reconvertido en político. Su imagen es la de un ahora por excelencia llamado “forastero” que busca expresar el descontento de los votantes a través de bromas y populismo punitivo, en este caso prometiendo sentencias de muerte y cadena perpetua para asesinos y mafiosos.

Álvarez, a quien se vio imitando al candidato César Acuña con un sentido del humor menos cuestionable al final de la campaña, ha escalado en las encuestas, superando por unas décimas al ex alcalde de Lima y representante tradicional de derecha Rafael López Aliaga (Movimiento de Renovación Popular), quien, como el comediante, se ha comprometido a ser duro con el crimen.

Sin embargo, los críticos de Álvarez le recuerdan, entre otras cosas, cómo utilizó sus programas de televisión en los años 90 para hacer campaña a favor de Alberto Fujimori y ridiculizar a sus rivales. Después de una década como líder peruano, el padre del nuevo candidato fue condenado por crímenes de lesa humanidad.

Detrás de ellos surgieron cuatro candidatos que, a pesar de las menores intenciones de voto, se mantuvieron competitivos de cara a la segunda vuelta. Entre ellos, la primera opción de la izquierda, como Roberto Sánchez (co-Perú), obtuvo el 4,9% de los votos, con una agenda que incluye mayores derechos, fortalecer los servicios e indultar al expresidente Pedro Castillo.

Alfonso López Chow (Ahora Nación), expresidente de la Universidad Nacional de Ingeniería y expresidente del Banco Central del Perú, y el exministro Jorge Nieto (Partido de Buen Gobierno) se encuentran entre los candidatos que apoyan a los centristas progresistas, mientras que el comunicador Ricardo Belmonte (Cívico Obras) ha demostrado en repetidas ocasiones su machismo y homofobia.

Los contendientes restantes, muchos de los cuales son completamente desconocidos, apenas superaron el 4 por ciento en el mejor de los casos. El poderoso Congreso actual es en gran parte responsable de la atomización del voto, ya que votó en 2023 para eliminar las primarias abiertas obligatorias simultáneas (PASO), que fijaban un porcentaje mínimo de participación en las elecciones generales.

Elecciones, más allá de la Casa de Pizarro

Además de elegir al presidente de la república, los peruanos también necesitan renovar su representación en el Congreso, con más de 10.000 candidatos postulándose para el Congreso bicameral que no existe desde la década de 1990 y que requiere al menos el 5% de los votos para ingresar al Congreso. Los 130 candidatos a la Cámara de Representantes y los cinco candidatos al Congreso Andino se suman ahora a los 60 candidatos al Senado.

Las últimas encuestas muestran que la Cámara de Representantes estará compuesta por cinco partidos políticos. Fuerza Pop de Fujimori será la bancada principal, con hasta 39 escaños. El Partido Popular Renovador (30), Juntos por el Perú (29), Nacional Ahora (23) y el Partido Buen Gobierno (9) completarán el arco parlamentario.

El Partido del Poder Popular, con 21 representantes, será también la organización hegemónica en el nuevo Senado, donde parece más poderoso e intervencionista que la Cámara de Representantes, seguido por el Partido Unidad Peruana y el Partido Nacional Ajola, con 14 escaños cada uno, tres más que el Partido Renovación Popular de López Arriaga.

Aunque 15 de los 30 candidatos presidenciales omitieron información en sus hojas de vida juradas, en el punto álgido de las irregularidades, cerca de 500 candidatos de una cámara fueron sentenciados por diversos delitos, 51 de los cuales estuvieron involucrados en casos de violencia doméstica, ya sea por violencia o por incumplimiento de pensión alimenticia.

Algunos candidatos han sido condenados por robo, conducir en estado de ebriedad, agresión, lesiones o amenazas de muerte. La derechista Alianza Progresista (APP), liderada por el candidato César Acuña, es el partido con mayor número de presos, con 53, mientras que el Partido del Poder Popular tiene 32.

El Congreso ha proclamado y derrocado a tantos presidentes como quiso en los últimos años, creando una grave inestabilidad que lo ha dejado enfrentado a una de sus mayores crisis de seguridad de los últimos años y a un creciente rechazo de las instituciones por parte de los ciudadanos.

Los peruanos nunca antes habían podido elegir entre tantos candidatos, y aún está por verse si podrán detener una crisis de credibilidad institucional y política que se está extendiendo rápidamente en medio de votantes preocupados por la inseguridad, la corrupción y el desempleo.

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