A falta de poco más de cinco semanas para las elecciones andaluzas, el Partido Popular no quiere hacer públicos los resultados de su votación en el Parlamento Europeo, donde debe ratificar el acuerdo entre la UE y el Reino Unido sobre Gibraltar, que prevé el desmantelamiento de La Verja y permite el libre tránsito de personas y mercancías entre la colonia británica y sus vecinos españoles y europeos. El portavoz del Partido Socialista, Juan Carlos Ruiz Boix, alcalde de San Roque, no consiguió que su homólogo popular, Carlos Floriano, revelara qué votarán los 22 eurodiputados populares, pese a instarle a que se pronunciara antes del 17 de mayo. “Los ciudadanos andaluces tienen derecho a saber si el Partido Popular de (Juan Manuel) Moreno Bonilla apoya el Acuerdo de Gibraltar. Guardar silencio ahora es engañar”, subrayó Ruiz. Bova también ejerce como presidente de la Diputación Provincial de Cádiz.
A juzgar por la intervención de Floriano, el Partido Popular tendrá que votar en contra del tratado. El representante popular acusó al Gobierno de haber desaprovechado “la mejor oportunidad que tenía España” para seguir adelante con la recuperación de la soberanía sobre el peñón. Destacó que con este acuerdo España renuncia a sus reivindicaciones de soberanía, mientras que Reino Unido y Gibraltar están “en mejor posición que antes del Brexit”. Floriano dijo que el resultado de las negociaciones fue tan “inaceptable” que sólo podía entenderse porque miembros del gobierno estaban “ocultando algo” tras sugerir que la colonia estaba vinculada a una conspiración de contrabando de hidrocarburos. Si bien ha pedido que el Tratado de Gibraltar se someta a votación en el Parlamento (lo que no es legalmente necesario ya que se trata de un acuerdo entre Londres y Bruselas), todavía no ha aclarado el significado de la votación del partido en Bruselas.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Álvarez, contrastó las duras palabras de Floriano en el Congreso con las declaraciones del propio presidente de la Junta de Andalucía. Cuando los cuatro partidos (Londres, Madrid, Bruselas y Gibraltar) alcanzaron un acuerdo político el pasado mes de junio, el presidente del gobierno andaluz lo calificó como “un avance importante para la prosperidad de la región y de la (vecina) Región de Cádiz”. “Un acuerdo siempre es positivo. Por supuesto, es mucho mejor que un litigio”, subrayó. Ante las acusaciones de que el Gobierno estaba abandonando su reclamación sobre Gibraltar, recordó las palabras de Alfonso Dastis, último ministro de Asuntos Exteriores del Partido Popular, quien dijo en 2018 que España no renunciaría a su reclamación sobre la colonia de Gibraltar pero que el tema no era “un asunto de estas negociaciones”. Albarez destacó que el acuerdo sobre el Peñón “es lo que querían los alcaldes del Campo de Gibraltar, algunos de ellos del Partido Popular” y que se reunió con ellos en varias ocasiones durante las negociaciones.
La cuestión para el Partido Popular es cómo combinar su negativa a aceptar un tratado que el Gobierno considera un éxito con el alivio que supone para los 300.000 vecinos del Campo Gibraltar (especialmente los más de 10.000 españoles que trabajan en la colonia británica), que temen que convertir La Verja en una frontera dura, algo que inevitablemente ocurrirá sin un acuerdo, ponga en riesgo sus derechos. Oportunidades laborales. Por su parte, Vox no tiene dudas de que seis de sus eurodiputados votarán en contra del tratado. El dilema que enfrenta el Partido Popular es si unirse a la extrema derecha para votar en contra de un tratado respaldado por la Comisión Europea y el Consejo Europeo.
Por otro lado, fuentes diplomáticas aseguraron a El País que la movilidad en el paso de La Verja se mantendría hasta que el acuerdo entre la UE y el Reino Unido sobre Gibraltar entre en vigor el 15 de julio. La Comisión Europea acordó el 1 de enero del año pasado aplicar provisionalmente el acuerdo de Gibraltar, pero persisten las dudas sobre qué sucederá en los más de tres meses que faltan para esa fecha. La implantación del nuevo Sistema de Entradas y Salidas de la UE (ESS), que sustituye los sellos de los pasaportes por un registro digital de pasajeros, entra en vigor el viernes y podría provocar retrasos entre España y el Peñón. El gobierno español ha pedido a la Comisión que permita que la frontera de Gibraltar se beneficie de la flexibilidad prevista para implementar plenamente la ESS a finales del verano. “No habrá atascos en La Verja”, aseguró la misma fuente.