La uribista Paloma Valencia participará en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo. La senadora del centro democrático ganó el domingo la Gran Negociación, un mecanismo interpartidista en el que nueve candidatos de centroderecha compitieron para unir al partido, con el 50,7% de los votos. Valencia recibió el apoyo del 47,1% de todos los colombianos que votaron en tres consultas, lo que encaminó su intento de convertirse en la primera mujer presidenta de Colombia.
Los resultados fueron sorprendentes, no porque la senadora ganara en las encuestas de derecha, sino porque obtuvo casi la mitad de los votos. Todas las encuestas publicadas en febrero mostraban que los abogados de derecha ganaban con este mecanismo; algunos con bastante facilidad, cuatro veces más que los segundos clasificados. Pero el excongresista de Bogotá Juan Daniel Oviedo resultó ganador, recibiendo el 16,7% de los votos, por delante de otros rivales de centroderecha como el exsenador Juan Manuel Galán, el exministro Juan Carlos Pinzón y la experiodista Vicky Dávila.
Una vez finalizada la primera vuelta de las elecciones, Valencia se enfrentará a fuertes oponentes en la primera vuelta. A la izquierda está Iván Cepeda, el candidato apoyado por la Convención Histórica de Gustavo Petro. Casi todas las encuestas lo dan como ganador en la primera vuelta, y en casi todos los casos en la segunda vuelta (que se celebrará el 21 de junio). A su derecha, hay más preguntas. forastero El ultra Abelardo de la Espriella, un abogado penalista que atrajo el apoyo de la base de Urivesta y pudo robar votos de los candidatos centristas del Partido Demócrata. Para ser precisos, el primer postor será el candidato de la derecha.
La intención de Valencia es superar las sanciones y acceder a la segunda vuelta con el apoyo de su tradicional base de derechas, impulsada por la victoria del domingo y evitando que caigan hacia los extremos, y con el apoyo de algunos votantes centristas. Se trata de un espacio que se realiza en grandes consultas con candidatos como Juan Daniel Oviedo o Aníbal Gaviria, con el objetivo de ampliar el capital político del ganador. A favor de la candidata trabaja el apoyo de la maquinaria electoral que su partido ha construido a lo largo de los años, liderado por el ex presidente Álvaro Uribe, que mantiene una favorabilidad significativa entre los votantes de derecha.
Pero el desafío sigue siendo enorme: ninguna mujer ha llegado jamás a la segunda vuelta en una elección presidencial colombiana. No está claro si el centro apuesta por Valencia, cuando el espacio se dividirá el 31 de mayo, con dos candidatas claras: Claudia López, que también resultó ganadora en las negociaciones para formar el centro. momento critico; Sergio Fajardo prefiere pasar directamente a primera vuelta y se ha convertido en un habitual de la tarjeta electoral.
Valencia, de 48 años, es originaria de Popayán y una de las estudiantes más leales del ex presidente Uribe. Nieta del expresidente Guillermo León Valencia, pertenece a un árbol genealógico repleto de políticos conservadores. Su tía abuela Josefina Valencia fue una de las líderes del movimiento sufragista de mediados del siglo XX. Paloma fue elegida por primera vez para el Senado en 2014 y ha permanecido en la empresa desde entonces.
Las ambiciones presidenciales de la congresista nunca han sido mayores. Ha intentado dos veces conseguir el apoyo del Centro Democrático para convertirse en su candidata: en 2018 renunció a su deseo de apoyar a Iván Duque, quien finalmente ganó la presidencia, y en 2022 perdió ante Óscar Iván Zuluaga en las encuestas internas. En este tercer intento, obtuvo el apoyo del partido (y de Uribe), pero no sin controversia. El largo proceso de selección de un candidato único estuvo marcado por el asesinato del senador y candidato Miguel Uribe Turbay a mediados del año pasado.
Las tres mujeres que llegaron a la fase final son todas congresistas: Valencia, Paola Holguín y María Fernanda Cabal. Este último ha planteado dudas sobre la transparencia de la maquinaria electoral de Valencia y está tratando de dividir al partido desde dentro proponiendo una ruptura con las figuras más radicales de Uri. Valencia descartó esta posibilidad en una entrevista con El País y aseguró que cuenta con el apoyo ilimitado de su partido.
En los próximos días Valencia deberá definir su fórmula vicepresidencial, que podría convertirse en una figura clave para impulsar su campaña. El senador abrió la puerta a la posibilidad de elegir al expresidente Uribe como su compañero de fórmula a finales de febrero, una propuesta que enfureció al candidato de centroderecha y que, según analistas, podría ser ilegal. Juan Daniel Oviedo emergió como una opción capaz de atraer los votos más moderados, con su nombre estallando en las redes sociales por la polémica por los comentarios homofóbicos del extremo “de la Espriella”.