2RLKR3OIPNIDZJZQASNXQ6UNVM.jpg

El presidente de la Comunidad Autónoma, Salvador Illa, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunciaron formalmente este lunes la constitución de la UTE Rodalies, que gestionará en el futuro los servicios que actualmente presta Renfe en Cataluña. El compromiso político fue firmado por la ministra de Territorio, Silvia Paneque, y el presidente de Renfe, Álvaro Hernández Heredia. El gran problema al que se enfrenta Rodalies de Catalunya SME, SA (en adelante, la empresa) es que aún no dispone de licencia de empresa ferroviaria, certificado de seguridad ni plan de emergencia ferroviaria, documentos que deben ser revisados, firmados y autorizados por la Autoridad Nacional de Seguridad Ferroviaria y que son imprescindibles para operar en España. Fuentes gubernamentales aseguraron que se tardaría alrededor de un año en obtener el documento. Por tanto, como empresa híbrida, Rodalies de Catalunya no gestionará y explotará el 100% de sus rutas de cercanías hasta 2027 como muy pronto.

A lo largo de los años, el servicio Rodalies se ha caracterizado por un conjunto de incidencias y fallos diarios que experimentan los usuarios en Cataluña. Por falta de inversiones y accidentes ferroviarios -y, sobre todo, por la necesidad de mayoría parlamentaria y parlamentaria-, el pasado mes de febrero ERC y PSC acordaron crear una empresa híbrida, con Renfe con un 50,1% y la Generalitat con un 49,9%. El consejo de administración del nuevo operador estará compuesto por nueve representantes, cuatro designados por Renfe (incluido el presidente) y cinco por la Generalitat.

Illa celebró el lanzamiento de la empresa conjunta: “Esto no es un cambio de nombre, sino un cambio de paradigma. Creemos en la gestión cercana. De nada sirve estar cerca si no contamos con los mejores profesionales”. Él presidente También defendió los esfuerzos para mejorar la infraestructura ferroviaria y comprar nuevos trenes. “Nunca antes habíamos tenido este nivel de cooperación con el Departamento de Transporte”, aseguró. “La economía necesita certidumbre y el Govern la proporciona en Rodalis”, ha concluido.

Puente insistió en que la empresa conjunta “nació de un acuerdo para potenciar capacidades y brindar mejores servicios”. La ministra se ha mostrado partidaria de la “devolución” de los servicios ferroviarios y ha reconocido la necesidad de “mejorar los servicios a los usuarios e invertir en la red ferroviaria”.

En el acto público de la firma también estuvo presente la ex consejera territorial de ERC, Ester Capella, ya que el Partido Independentista solicitó la creación de esta asociación para apoyar la investidura de Pedro Sánchez y Salvador Illa. Además, los republicanos consiguieron que uno de los miembros de la junta designados por la administración catalana fuera Marc Sanglas, que fue ministro de Movilidad durante el gobierno de ERC. La consellera Sílvia Paneque presidirá el órgano de gobierno de la empresa mixta, del que también forman parte Pere Macias, comisario para la entrega general de Rodalis, y Tere Torres, actual subdirectora del departamento de infraestructuras del Gobierno. El último vocal elegido por el Govern es Òscar Playà, que también ejercerá como director general de Rodalies de Catalunya. Hasta la fecha, Praia ha trabajado durante décadas como director del Metro de Barcelona, ​​ejerciendo como número dos en el sector de infraestructuras.

Los miembros electos del consejo de Renfe son altos cargos de la compañía, como la directora Económica y Financiera, Marta Torralvo, el director general, Miguel Ángel Vicente, y el director de Ingeniería y Mantenimiento, Luis Manuel Suárez. Además, se sumó Raquel González, secretaria del sector ferroviario de UGT, tras anunciar la constitución de una empresa mixta, lo que desencadenó varios días de huelga de maquinistas ante las sospechas de que ello supondría la eliminación de derechos laborales como el de transferencia offshore catalán.

El presupuesto de puesta en marcha de la nueva empresa es de 2 millones de euros (1 millón de euros de la Generalitat y 1 millón de euros de Renfe Viajeros). La junta trazará una estrategia para el traslado de 270 trenes (además de los 110 adquiridos inicialmente y que llegarán en los próximos meses) y cerca de 1.500 trabajadores (1.000 de ellos maquinistas, más del 80% de los cuales son de fuera de Cataluña y quieren solicitar un traslado para estar más cerca de su tierra) a empresas mixtas.

En medio de preocupaciones sobre una nueva movilización sindical, el gobierno quiere dejar claro que la nueva empresa “respetará y salvaguardará” los derechos laborales de los trabajadores.

Está pendiente el traspaso de la línea R1 del Maresme. El Gobierno garantiza que en la cesión de esta y el resto de líneas no se creará ninguna empresa híbrida, sino que Adif (aún sin calendario) cederá el 100% de la infraestructura al Gobierno (Infraestructuras Ferroviarias de Catalunya-Ifercat). De hecho, el gobierno incluso está planeando establecer su propia Autoridad de Seguridad Ferroviaria para que en el futuro ya no dependa de agencias estatales para emitir licencias.

Referencia

About The Author