Albarez no ve ‘posibilidad real’ de mediación para frenar las guerras en Oriente Medio
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Álvarez, aseguró que no ve una “posibilidad real” de establecer esfuerzos de mediación en la guerra de Oriente Medio, insistiendo en que reabrir el estrecho de Ormuz y lograr la desescalada sería “muy difícil” sin que Estados Unidos e Irán se impliquen explícitamente.
Treinta y ocho días después de la guerra en Oriente Medio, el presidente estadounidense Donald Trump ha lanzado un nuevo ultimátum a Irán, amenazando con atacar su infraestructura si no reabre el estrecho. Albarez destacó en una entrevista con TVE que en estos momentos “todo indica” que la guerra continuará en todos los frentes.
También aseguró que había sido invitado a asistir a una cumbre convocada por Gran Bretaña para ver qué pasos se podían dar para reabrir el estrecho de Ormuz, pero se negó a hacerlo: “España no participará en ninguna reunión donde se debata intervención, fuerza o medidas de seguridad que puedan escalar esta guerra”.
El rechazo de España al uso de bases conjuntas y su espacio aéreo por parte de Estados Unidos para acciones militares contra Irán “no tiene consecuencias diplomáticas”, afirmó, subrayando que ninguna de las partes había planteado la posibilidad de que Estados Unidos abandonara las bases.
Ante las constantes amenazas de Trump a la OTAN, el ministro de Asuntos Exteriores afirmó que la alianza “no tiene ningún papel que desempeñar en el Estrecho de Ormuz” y pidió a Europa que acepte la “invitación” de Estados Unidos para “dar un claro salto adelante en términos de soberanía e independencia, pero también en términos de seguridad”.
Para Álvarez, el papel que debe jugar Europa en esta guerra es el de “moderación y mediación” y, si bien le gustaría que se actuara con mayor decisión, también es consciente de que cada vez más países europeos comparten la posición española de que “esto no es una guerra europea”.
Destacó que las consecuencias económicas globales de la guerra fueron “muy graves”, aunque afirmó que la situación de España era diferente porque tenía soberanía energética y, con el aumento de los precios de los combustibles, aseguró a las energéticas españolas que no especularían con ellos.
En cuanto a los españoles que permanecen en el Golfo, la ministra aún no ha completado la operación de evacuación, porque aunque hasta el momento se han marchado todos los que querían salir (unas 13.000 de las 31.000 personas presentes cuando comenzó la explosión), puede haber ciudadanos que se planteen abandonar la zona si la situación empeora o se prolonga. Albarez explicó que sí, con el cierre de la embajada también acabó la evacuación de Irán, aunque unos 130 españoles decidieron quedarse en el país. Dijo que la situación más preocupante en este momento era la del Líbano, aunque pocos ciudadanos permanecían en el país. (Effie)