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José Myers Manuel Alejandro los vio por primera vez hace mucho, mucho tiempo, cuando el cantaor aún era un bebé corriendo por la calle Jerez de La Merced, de donde proviene su nombre artístico. ¿Quién hubiera pensado que décadas después, Ahora, ambos son leyendas por derecho propio y sus vidas se cruzarán en un álbum tributo, en el que uno cantará las obras del otro.

existir “José Mercé canta Manuel Alejandro” Entre ellos se encuentran éxitos indiscutibles (“Rompimos nuestro amor”, “Soy un rebelde”, “Intenté olvidarte”…) así como temas que probablemente no todos recuerdan (“Te quieren”, “Las chicas mueren por mí”…), que se unirán a sus temas más inteligentes en una gira que tendrá lugar este sábado en Almería (donde será bautizado como “Hijo de adopción”), donde volverá a arrancar motores el 23 de enero tras las vacaciones navideñas. Zaragoza, luego hacia Alicante, Estepona, Madrid y Mérida.

——¿Hace mucho tiempo que deseas hacer este álbum?

– por mucho tiempo. Pero en ese momento quise hacerlo pero no me atreví. En los años 80 el flamenco era muy cerrado. Si hubiera decidido hacer lo de Manuel Alejandro me hubieran quitado la comida flamenca. Las críticas en Radiodifusión de Sevilla o El País eran malas en su momento y te dejaban sin comer seis o siete meses.

– y Manuel Alejandro es un escritor que se lleva bien con el flamenco.

– Sí, pero era Sota, Caballo y Rey y había que tener mucho cuidado.

– A medida que el mundo se desarrolle y la vida evolucione, ¿crees que esta generación de compositores desaparecerá?

– Mi forma de pensar y de sentir me dice que no habrá más compositores de esta categoría. No, porque el mundo se mueve muy rápido y con mucha ligereza. Pero ahora con la IA, es muy difícil para este tipo de talento crear una composición.


Mercé recuerda sus inicios con Manuel Alejandro y defiende el desarrollo del flamenco sin ningún vínculo

– Con inteligencia artificial aparecerán canciones bonitas de pop y rock, pero con el flamenco… imposible, ¿no?

– Flamenco, nada. Lo que más me duele es que algunas personas dicen… No quiero decir nada malo de nadie, pero algunas personas dicen que hay algunas canciones de AI que suenan espeluznantes. Simplemente no lo entiendo. ¿Tiene la IA sentimientos y corazón? Cuando escucho cosas así de boca de los jóvenes… pero si eso es mentira, ¿cómo se te eriza la piel?

—y ya no tan joven. Alejandro Sanz confesó a este periódico que había escuchado una canción que sonaba tan bien que le dio “mucha envidia”.

– Pero bueno, ¿mucha envidia? No entiendo cómo la gente puede decir que les pasó esto. ¿Crees que tu muñeca puede transmitirte algo? Es muy poderoso.

– Manuel Alejandro y tú os conocéis de toda la vida, ambos vecinos del barrio de Santiago de Jerez de la Frontera. ¿Pero cuándo fue la primera vez que habló con él?

– Vivimos en la misma calle, yo en el número 16 y él en el número 1, y tenemos mucho contacto ya que vivo en Madrid. Hice algunos discos más de flamenco abierto a finales de los noventa y me sentí aliviado cuando vi que las cosas empezaban a cambiar. Ahora, a mi edad, las críticas ya no me importan. La primera vez que hablamos Manuel y yo debió ser cuando yo era niño cantor en la Escolanía de la Merced, patrona de Jerez. Me vio por la calle vestido de monaguillo (risas) y fui un par de veces a su casa.

– Ya cantaste varios de sus temas como homenaje a él en la Feria de Sevilla del 92, ¿verdad?– Sí, canté “Las chicas mueren por mí” y “Perderé la cabeza por tu amor”, que están incluidas en el disco de Manuel por bulerías, cantadas por gitanitos de Jerez.

Una odisea que acerca la música flamenca a otros sonidos

– Ha tocado temas de Aute, Víctor Jara, Louis Armstrong, Pablo Milanés, Serrat e incluso Manu Chao. ¿Cantar sobre un gran compositor es la mejor forma de iniciarse en el flamenco?

– La mejor manera de convencer a los puristas es abrir la mente y aprender sobre la música y el instrumento. En el pasado, mientras no había guitarra ni cantante, era como el sonido de batería de Fu Manchu. Afortunadamente, esto ya pasó a la historia. El disco de flamenco más vendido de la historia es Aire. Todos los críticos lo criticaron, incluso mis propios colegas.

——Años después, ¿esos compañeros pidieron perdón?

– No unos años después, sino unos meses después, empezaron a tocar en el escenario lo mismo que yo tocaba (risas).

– Lo imitaron, vamos.

-(asentir)

——Ganó la Medalla de Oro por Logros en Bellas Artes del Ministerio de Cultura. ¿Qué opina del trabajo realizado por el actual ministro?

–No lo sé, vi algo raro. Me hablaron de esta medalla el 23 de diciembre del año pasado, y ahora es 4 de diciembre y aún no la he recibido. ¡Me lo entregarán en enero! (Risas) Así que no creo que haya hecho un muy buen trabajo. Un poco lento.

-Vive muchos años en Madrid. Tras el cierre de Casa Patas y otros muchos bares, ¿ha perdido esencia la escena del tablao capitalino? ¿O hay excepciones?

– La única excepción que queda es El Corral de la Morería. El resto se ha perdido por completo. Los artistas flamencos de los años setenta estuvieron todos en Madrid. Casapatas es moderno. Antes estuvieron Torres Bermejas, Los Canasteros, Café de Chinitas, Las Brujas, Zambra… todos los grandes cantaores y guitarristas se reunieron en estos bares.

-La próxima semana serás nombrado hijo adoptivo de Almería, ¿qué significa esto para ti?

– Empecé a darme a conocer cuando llegué a Peña el Taranto, Almería, a principios de los años ochenta. Allí me dieron mucho cariño y me nombraron hijo adoptivo porque estaba feliz con la vida. Lo que sea que tengan que ver conmigo, que lo hagan en la vida.

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