La empresa china Hithium trae a Navarra una inversión en la comunidad vasca anunciada por el Gobierno Vasco hace un año. Estas inversiones, por valor aproximado de 400 millones de euros, crearán más de 700 puestos de trabajo y convertirán a Navarra en un centro global de fabricación de baterías. Esta aceleración es la mitad del avance logrado durante una reunión entre el presidente navarro y Pedro Sánchez, al cancelar una inversión anunciada hace un año por el ministro de Industria, Transición Energética y Desarrollo Sostenible del PNV, Mikel Jáuregi, tras firmar un acuerdo de cooperación con la empresa china. Un asesor del parlamento vasco afirmó que Hithium “ha elegido a Bascardi como responsable de su implementación en el sur de Europa”. Da la casualidad de que el también ministro de Industria de Navarra es del PNV, Mikel Irujo.
Los detalles de la inversión serán anunciados en Pamplona el martes por la presidenta socialista María Chivite, el director general Jeff Wu y el propio Irujo. Precisamente a mediodía, Chivite y el lehendakari Imanol Pradales tenían prevista una reunión para el mediodía en Victoria en el marco de su trabajo conjunto con Nueva Aquitania en la Eurozona.
“El factor decisivo que impulsó a Hithium a apostar por Navarra fue el nivel de ayuda económica permitida por la UE”, señala una fuente del Gobierno Vasco. En este sentido, precisaron que la zona donde la empresa está “analizando” la construcción de la fábrica, concretamente la antigua fábrica de electrodomésticos BSH en el municipio de Galar, cerca de Esquirós, al sur de Pamplona, se considera una “zona asistencial” y, por tanto, puede beneficiarse de una ayuda pública de hasta el 20% del importe de la inversión. “Esto es un 15% más de lo que Euskadi puede ofrecer”, afirma el equipo de Jáuregi.
De hecho, lo que anunció la consultora durante una comparecencia ante el Parlamento Vasco en mayo de 2025 fue un acuerdo previo, el llamado Memorando de Entendimiento o MoU, en el que pretendían buscar sinergias para que estas baterías pudieran producirse en el País Vasco. No hubo plazos, ni inversiones ni proyectos concretos, pero los consejeros lo anunciaron. “Queremos que los sistemas de almacenamiento europeos se fabriquen en nuestro país (refiriéndose al País Vasco), junto con nuestros centros tecnológicos y nuestra industria”, señaló en su momento.
“Se tiraron a la piscina. Anunciaron el último paso”, señaló la fuente socialista. “Esta es una de las cosas que se ha hecho en China. El presidente fue una vez y el asesor Irujo fue al menos tres. La derecha siempre culpa al Partido Nacional de empobrecer a Navarra, pero Mikel siempre ha estado en primera línea”, añaden estas fuentes, sumándose al esfuerzo de los socios de Jáuregui. Irujo señaló en noviembre del año pasado que su país, China, podría convertirse en el socio de primer nivel de Navarra en este campo. Dijo: “Desde 2015, entre 64 tecnologías clave como la biotecnología, la aeroespacial, la electrónica, la robótica o la inteligencia artificial, China ha pasado del puesto 3 al 57; como líder dual en transformación ecológica y digital, creemos que China puede convertirse en un socio de primer nivel de Navarra”. María Chivite y el director general de la compañía se reunieron este lunes en La Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para informarle de la decisión de la compañía china de instalarse en Navarra.