Isabel (52), una limpiadora de Barcelona, le cuenta a Carlos Sorbella en su carta de presentación de “First Date” sus dos mayores manías: el reggaetón y los hombres que tienen miedo al compromiso. «No quiero tener ‘malditos amigos’ porque … Si no hubiera tenido un mal día. “No lo quiero”, señaló durante el total. Probablemente después de pasar por el Restaurante Love, el odio entre ambos se profundizará.
Poco antes de conocer a su cita, la catalana manifestó su deseo de conocer “a un hombre joven, alto y fuerte”. Esta descripción no encaja con José Ramón (56), el operador que vino desde Cervera (Lleida) para cenar con Isabel en el restaurante. Lo vio entrar desde el bar del restaurante y su primera impresión fue a la vez conmovedora y devastadora. “No me gusta nada, apenas puedo verlo”, dijo. Lo dijo en privado; pero ella también habló con su cara, y pronto descubrió que no le gustaba nada. “Lo primero que vi fue que tenía mal aspecto cuando me vio”, admitió el soltero al equipo.
Una vez en la mesa, intentó restar importancia al incidente comentando a la propia Isabel que leyó en su cara cuánto le desagradaba. No hizo ningún intento de moderar sus primeros sentimientos. «El rostro es el espejo del alma. “Pocas veces cuando te vi esperaba algo más”, admitió, sin ningún tipo de filtro. José Ramón se mostró molesto y comentó la obra en una entrevista personal. “Es nítido, lo esperaba. Ya me estás llamando pequeña sin saber nada de mí… bueno, eso no me gusta.
Isabelle dejó en claro que no querría una segunda cita… y ni siquiera seguiría adelante con la primera si pudiera. No hay duda de que “no superamos nada”, aunque acabaron dándolo todo al ritmo de la música en el comedor privado del restaurante. Bailan con diferentes canciones. Finalmente, José Ramón confiesa su amor por la música reggaetón y que los Red Hot Chili Peppers no le resultan nada familiares.
Decisión final.
(/(colección de medios))
Aunque el momento más tenso de la noche estaba por llegar. Esto sucede en la decisión final. La respuesta de Isabelle a la pregunta sobre la segunda cita tenía poco que añadir que la mujer soltera no hubiera dicho ya. José Ramón no tuvo más remedio que responder “no”, “La razón es simple. Cuando entré ya te vi la cara”. Pero no se rindió por completo. “Me voy a comer el último… Seguiremos juntos como putos amigos y luego nos conoceremos”, sugirió, provocando la ira de Isabelle quien dejó las palabras en su boca mientras lo regañaba diciendo “No me gustan tus cosas”.