1770337745_1024x576a.jpg

NOS Noticias

Una mujer de 19 años es condenada al TBS por varios casos de crueldad animal en Hilversum. La joven perseguía, golpeaba, atravesaba, insultaba, mataba y diseccionaba gatos y erizos. NH Nieuws informa de ello.

Dado que la mujer todavía era menor de edad cuando se produjeron algunos de los abusos, el juicio penal se desarrolló a puerta cerrada. Hoy, el tribunal de Lelystad le impuso TBS en estrictas condiciones y una pena de prisión de 391 días, el tiempo que la mujer ya ha pasado bajo custodia.

El abuso ocurrió entre el 1 de julio de 2024 y el 25 de enero de 2025. La sospechosa confesó los crímenes y escribió sobre ellos, a veces con sangre, en su diario. Incluía pasajes como: “Estaba caminando por el bosque y vi vacas. Luego saqué el cuchillo del bolsillo y caminé con él en la mano. Apuñalé a un gato”.

Cortarle las patas y el hocico.

En el teléfono de la mujer se encontraron vídeos de algunas de las agresiones. Por ejemplo, puedes verla persiguiendo a un gato y penetrándolo violentamente con un palo. “Me encantó verla tan asustada”, dijo al tribunal.

Antes o después de matar, decapitaba, ensartaba, desollaba y diseccionaba animales. La ley no puede castigarla por nada que les haya hecho después de matar a los animales.

Resultó que la mujer estaba en posesión de varias armas prohibidas, entre ellas un bastón (arma de batería), puños americanos con y sin cuchillo, una pulsera con un cuchillo oculto y un arma de descarga eléctrica.

Deseo de ser un asesino (en serie)

En el fallo, el tribunal destacó la gravedad del abuso y el alto riesgo de recaída si la mujer no recibe tratamiento. “En los cuadernos que se le encontraron estaban escritos numerosos pensamientos, a veces sangrientos, que no sólo son muy espantosos, sino sobre todo muy preocupantes. La sospechosa describe que quiere ser una asesina (en serie) y habla detalladamente de lo que quiere hacerle a la gente”.

Dado que la mujer padece diversos trastornos psicológicos, los delitos se le atribuyen en menor medida. Además de la medida TBS, se le imponen una serie de condiciones, como la prohibición del alcohol y las drogas y la prohibición de tener animales. A ella tampoco se le permite salir del país. No está obligada a ser ingresada en una clínica, pero debe cooperar con el tratamiento.

Cabe destacar que el verano pasado otra joven (21) de Hilversum también fue condenada a DBS y a prisión por casi los mismos delitos: maltratar y matar gatos, conejos, ratones, un conejillo de indias, un cuervo y un erizo.

Referencia

About The Author