Al finalizar un año muy complicado para el Gobierno y el Partido Socialista Obrero -que ha estado plagado de casos de corrupción y acoso sexual en sus filas y que acaba de sufrir una grave derrota en Extremadura- su vicepresidenta primera y vicesecretaria general, María Jesús Montero, concedió una entrevista al Partido Socialista. radio sevilla cadenace En él analiza estos temas, pero también la situación en Andalucía, donde en 2026 también se presentará como candidata socialista al consejo. “Moreno no es de fiar”, afirmó Montero, en referencia a la falta de explicación y la inacción en temas como los que han agotado a la administración central y a los partidos que la apoyan, como la corrupción en el Partido Popular de Almería, las denuncias de presunto acoso sexual contra el alcalde de Algeciras, o la falta de respuesta durante la crisis de cribado. A lo largo de la conversación, el consejero de Hacienda no perdió de vista la realidad de esta comunidad y alineó la defensa de su gestión a nivel nacional con los beneficios obtenidos por los andaluces. En este punto, se refirió al nuevo modelo de financiación: las constantes exigencias del barón popular, y apoyó las críticas por la insuficiencia de financiación y el descontento con la comparación con Cataluña: “Mi modelo está muy avanzado y espero que el Partido Popular lo apoye”.
Una semana después de la aplastante derrota del Partido Socialista Obrero en Extremadura, uno de sus territorios tradicionales, y sin que el líder del partido compareciera públicamente para dar explicaciones, Montero resumió la derrota en dos elementos concretos: “las acusaciones de los candidatos contra el propio Gobierno militar extremeño”, Miguel Ángel Gallardo -cuya dimisión “le honraba”- y la abstención. “Nuestro oponente político no es la derecha, ni el Partido Popular, sino la propia abstención”, afirmó la líder del PSOE, insistiendo en que movilizar a los votantes socialistas será clave para evitar que se repitan estos malos resultados en las próximas elecciones, en las que el año próximo se incluirán las de Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde también está siendo examinada.
Montero no se plantea renunciar a sus funciones como jefe del Gobierno central para centrarse en la campaña de la junta militar andaluza, salvo que así lo decida Pedro Sánchez. “Depende del presidente”, dijo en conversación con el periodista Diego Suárez. “Quiero presentar el modelo de financiación, quiero presentar el presupuesto, quiero presentar todos esos instrumentos que nos permitan apostar por Andalucía”, dijo, subrayando las tareas más urgentes que tiene como ministro de Hacienda.
Aseguró que ambos proyectos están muy avanzados. Señaló que en materia de cuentas públicas están listas y negociando con otros grupos parlamentarios. En cuanto a si Junts, que rompió formalmente con el Partido Socialista de los Trabajadores hace unos meses, estaba incluido en esta ronda de contactos, la actitud de Montero fue menos clara. “Creo que sería mejor que dijeran eso”, dijo, aunque expresó su confianza en que apoyaran el modelo de presupuesto y financiación “y podrían sumarse al argumento de dar a estos territorios una mayor autonomía”.
Respecto al nuevo sistema de asignación intercomunitaria de recursos financieros, la vicepresidenta también evitó hablar explícitamente de si incluiría criterios de generalidad -“Lo importante es el rendimiento que el modelo de financiación puede aportar a todo el modelo, y cuando tengamos la capacidad de verlo veremos diferentes variables”-, pero aseguró que beneficiaría a Andalucía y expresó su deseo de compararlo con el presidente andaluz, quien no sólo hizo de la financiación uno de los ejes principales del enfrentamiento con el Gobierno, sino que Para la propia Montero, que en su calidad de comisaria de Hacienda de la Comisión encabezó la reivindicación de un nuevo modelo de financiación que sustituya al actual, fue tremendamente injusto con la comunidad: “Si no estáis de acuerdo con el modelo que propongo, que digan cuál es su alternativa. ¿A qué votará el Partido Popular?”.
“Estancamiento de la supermayoría”
A falta de alternativas para el presidente andaluz, ya sea por lo que considera una falta de un programa político propio en beneficio de Andalucía, ya sea por su reacción ante las últimas crisis que afectan a la Comisión, como el fracaso del screening, máscara caso Ya fueran las acusaciones en la Diputación de Almería o las acusaciones de acoso sexual presentadas por el alcalde de Algeciras ante la Fiscalía, Montero centró sus críticas en Moreno, del que dijo que era “una vergüenza para la mayoría absoluta”.
Gran parte de la culpa se ha centrado en la mala gestión del sistema sanitario andaluz, y los fallos en los exámenes de detección son sólo la punta del iceberg. También aquí, Montero cuestionó la falta de concreción en las reformas estructurales de los servicios sanitarios andaluces anunciadas por el barón popular tras siete años como presidente de la comisión. “Moreno argumentó que la atención de salud no tiene un problema de recursos, es un problema de gestión, es un problema de orientación política, es un problema de modelo, y me da escalofríos cuando escucho al presidente de la junta decir que quiere restablecer el modelo. ¿Adónde quiere ir?” preguntó el vicepresidente, quien lanzó la siguiente advertencia: “Moreno quiere intentar no sólo la privatización, sino también algo como los copagos”. La candidata socialista a la presidencia de la comunidad pidió a su contrincante que le revelara antes de las elecciones “en qué pensaba cuando hablaba de que el modelo de servicio público era un modelo obsoleto”.
Respecto a la crisis de los cribados, y de nuevo a la falta de concreción sobre el número de mujeres afectadas por retrasos que desarrollaron tumores a la espera de una segunda prueba confirmatoria, Montero dejó claro: “No lo dicen porque probablemente haya mucha gente, porque no quieren dar explicaciones a la ciudadanía. Soy médico y esto es un desastre y dice mucho del paupérrimo funcionamiento del sistema sanitario del señor Moreno Bonilla”.
El líder socialista también cuestionó que el Gobierno andaluz mantenga en los puestos de tres jefes de fuerzas especiales acusados de abusar de los contratos de emergencia sanitaria, sin aprobación legislativa, en uno de los dos expedientes judiciales y una investigación por el presunto reparto de primas de material y servicios sanitarios en la provincia de Cádiz. “Que alguien sea acusado en ese ambiente y no renuncie, me parece enorme”, dijo. En ambos frentes judiciales, la vicepresidenta aseguró que “considera que la junta tiene responsabilidades judiciales y patrimoniales muy claras”.
Respecto a las acusaciones de Vicente Fernández, estrecho colaborador de Montero cuando era consejero de Hacienda de Andalucía, la dirigente socialista limitó la conducta investigada a los años en los que ella ya había dejado ese cargo público y aseguró que no tenía conocimiento de que él pasara a trabajar en el despacho que llevaba las denuncias del caso ERE, lo que aseguró le parecía “un disparate”. Corrupción del Partido Popular en la Asamblea Provincial de Almería y la reacción de Moreno es más dura: “Lo sé porque alguien está siendo investigado por los tribunales”. “Lo que me llamó la atención es que el señor Moreno Bonilla dijo sobre este tema en Andalucía que no atendían sus llamadas”, subrayó, que fue la primera explicación que dio el líder del Partido Popular de Andalucía tras conocer la detención de Javier Aureliano García, presidente de la Asamblea Provincial de Almería, quien admitió que nadie del partido en la provincia le devolvía las llamadas.
“Si un presidente cree que otros deben responder a un tema; pide a otros que respondan a un tema que él no responde; exige un comportamiento ejemplar en el tema de la violencia de género o el acoso a las mujeres, pero no da una explicación y no da una respuesta sobre lo que sucede en sus propias filas, ¿entonces es digno de confianza?” -Preguntó Montero vinculando el tema de la corrupción en Algeciras con el tema del acoso sexual. El secretario general del Partido Socialista Obrero Andaluz cuestionó la desatención de Moreno en los casos que afectan al concejal José Ignacio Landalus, quien, pese a dimitir del Partido Popular, no está dispuesto a ceder el liderazgo, alegando que “no puede dar ningún paso para destituirle como alcalde”. Montero reiteró que los diputados del Partido Socialista de los Trabajadores apoyaron una moción de censura junto a los diputados del Partido Popular, que gobierna con mayoría absoluta, pero la dirección popular autonómica no barajó esa opción porque afirmó que la mayoría era leal a Rondarus.
Montero se ha pronunciado anteriormente sobre la gestión de los casos de acoso dentro de su partido. este segundo La miembro del SPSP se ha mostrado “orgullosa” de su partido por hacer incompatible la combatividad con la prostitución y por ser el primer “lugar seguro para que las mujeres denuncien” al crear un canal de denuncias anónimo. La líder socialista no precisó si su formación se llevaría a cabo caso salazar En declaraciones ante la fiscalía, negó que las acusaciones de presunto acoso entre sus activistas “dan la falsa impresión de que hay más sexistas o acosadores en mi partido que en el resto de la sociedad”. “El machismo en nuestra sociedad es estructural y permea a todas las organizaciones”, subrayó.