“Siempre hay luz al final del túnel”
Al principio no pensó que su viaje sería suficiente para ganar. “Cometí tantos errores. No creo que sea suficiente”, admitió ante sus entrenadores. Pero su tiempo resultó inmejorable. “Fue genial. (…) Sólo estoy aquí con una medalla de oro”.
Aunque la realización aún está pendiente, la patinadora ya habla de un sueño que se ha hecho realidad. “Me sentí muy bien. Pensé: tiene que suceder ahora”. Ella cruzó la línea de meta más rápido entre los aplausos de su familia, amigos y fanáticos. “De hecho, no podría haber sido mejor de lo que es ahora”.
El hecho de que haya enorgullecido a sus seres queridos significa mucho para ella. “Es algo muy especial devolverles eso”, dijo el campeón visiblemente conmovido. “Me alegro de haber podido enorgullecer a todos”.
Antoinette habló anteriormente abiertamente sobre el acoso que enfrentó mientras crecía. Después de su victoria, tuvo un mensaje claro para las personas en una situación similar: “También me gustaría decirles a todos: si sigues soñando y luchando cada segundo y si realmente quieres algo, entonces realmente podrás lograr algo”. Incluso cuando las cosas van mal, cree que la esperanza sigue siendo importante: “Siempre hay luz al final del túnel”.
Esta mentalidad la ha llevado lejos. “Siempre luché por ello y fue un gran alivio que ahora tuviera éxito. Siempre decía: ‘Ya tengo el bronce y la plata, pero aún no el oro’. Y ahora lo tengo.