Entre 2010 y 2021, la capital superó los umbrales de contaminación exigidos por la UE, lo que llevó al sistema de justicia europeo a condenar a las españolas Madrid y Barcelona por problemas de contaminación. Sin embargo, ese pasado gris se ha convertido en una cosa del pasado. hoy, … Las concentraciones de dióxido de nitrógeno en la ciudad han alcanzado mínimos históricos durante dos años consecutivos, el cuarto periodo consecutivo en el que se alcanzan los límites marcados por la Unión Europea, y a finales de año, 14 de las 24 estaciones de la red de calidad del aire habían registrado concentraciones de dióxido de nitrógeno en mínimos históricos de la serie, todas por debajo o cerca de los límites superiores marcados por la nueva directiva europea.
El peor año para la calidad del aire en la última década fue 2017, cuando 15 de las 24 estaciones de monitoreo de la ciudad superaron el límite. 2018 fue el último año base para que el Tribunal de Justicia Europeo reprendiera a España por incumplimiento reiterado de Madrid, Barcelona y Bajos del Llobregat más de siete veces desde 2010.
En 2025, ninguno de los 24 puntos de medición de la red superó los 32 μg/m3, mientras que en 2019, 19 superaron este valor. Según cálculos realizados en 24 puntos de control atmosférico de todo el mundo, el dióxido de nitrógeno cayó un 1,6% en comparación con 2024.
Los datos se obtuvieron después de que la UE aprobara una nueva directiva de calidad del aire en 2024, que endurece los límites de contaminación para diferentes gases contaminantes (PM2,5, PM10 y NO2). Al hacerlo, se ajusta a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, aunque no del todo. Ahora se ha fijado el objetivo de reducir los niveles de estas sustancias a un máximo de 20 microgramos por metro cúbico para 2030.
Los delegados señalan los esfuerzos ciudadanos, la electrificación de flotas y la calefacción como clave para obtener resultados
Borja Carabante, representante de Urbanismo, Medio Ambiente y Transportes, expresó su agradecimiento a todos aquellos que se mueven por la ciudad de forma sostenible y a quienes trabajan para mejorar la eficiencia energética: “Gracias a vuestro compromiso, Madrid tiene un aire diferente, un aire más limpio”. Pero también subraya la importancia de todas las medidas para reducir los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) implementadas por el Ayuntamiento de Madrid desde febrero de 2020 a través de la estrategia de sostenibilidad ambiental Madrid 360.
Estas políticas pasan por la eliminación total de los motores de combustión interna y la paulatina electrificación de la flota de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid); la expansión de Bicimad a todas las regiones; Ayuda Cambia 360, a la que el municipio ha destinado más de 117 millones de euros desde 2020 para impulsar la renovación del turismo particular, autobuses, furgonetas y taxis; la instalación de sistemas térmicos y de calefacción eficientes; la colocación de estaciones de carga y la adquisición de vehículos de micromovilidad.