Los residentes de Malalak, Sumatra occidental, acudieron en masa para salvar el resto de su cosecha de arroz, que se vio afectada por inundaciones y deslizamientos de tierra.
Fueron vistos secando sacos de arroz que habían sido sumergidos en agua.
Como resultado de estar sumergido, el arroz se vuelve turbio, germina y echa raíces, por lo que ya no es apto para el consumo.
Las inundaciones y deslizamientos de tierra que afectaron a 18 distritos y ciudades de la provincia de Aceh han matado a 305 personas, mientras que otras 191 siguen desaparecidas.
Este desastre también dañó instalaciones públicas, decenas de miles de casas y destruyó campos de arroz pertenecientes a los residentes.