“Aportar claridad, mostrar valentía y crear un espacio para un futuro en el que el Vitesse pueda reconstruirse”, escribe la asociación de aficionados. “El Viernes Santo tradicionalmente reflexionamos sobre la reflexión, la responsabilidad y el perdón. Es un momento para mirarnos honestamente al espejo”.
Los seguidores reconocen que el club ha cometido errores, pero describen la “continua falta de transparencia” como insoportable.
Vitesse perdió su licencia profesional el año pasado pero apeló con éxito. El tribunal dictaminó en septiembre del año pasado que el club debía recuperar su licencia profesional. La KNVB decidió entonces impugnar la sentencia y apeló ante el Tribunal Supremo a finales de octubre.