Van den B. y W. fueron condenados en noviembre, entre otras cosas, por abusar de una niña adoptiva de diez años, a la que golpearon y encerraron en una jaula. Otros niños adoptivos también sufrieron abusos. Según los jueces, los dos niños presenciaron la violencia contra sus hermanos adoptivos. Ellos mismos tenían en ese momento entre 4 y 6 años y entre 5 y 8 años.
Según el tribunal, ser testigo de violencia doméstica puede tener consecuencias muy graves para el desarrollo de los niños. Además, los padres adoptivos no asumen suficiente responsabilidad por sus acciones.
Los dos niños viven en una casa unifamiliar desde hace más de un año. Van den B. y W. llevan mucho tiempo en prisión y reciben mensualmente información actualizada sobre los niños con fotografías. Se opusieron sin éxito a la solicitud del Consejo de Protección Infantil de poner fin a la tutela y la autoridad.
En el caso penal contra Van den B. y W., la fiscalía recurrió, también porque el tribunal no impuso el TBS y no condenó a los sospechosos por lesiones corporales graves.
En noviembre pasado, la madre biológica de la niña adoptiva abusada le contó a RTL News su historia: