La rentabilidad de las empresas españolas ha experimentado altibajos durante la pandemia. Aunque el impacto de la epidemia provocó una caída significativa de los beneficios de la empresa, además de hundir a toda la economía en una recesión, los márgenes de beneficio empresarial se recuperaron con fuerza tras el fin de la epidemia y, seis años después, el rendimiento de las ventas de la empresa se mantiene en niveles históricos.
Según los últimos datos del Observatorio de Resultados Comerciales publicados por la Agencia Tributaria Española, la tasa de rentabilidad anual de las empresas españolas cayó ligeramente en 2025, hasta el 8,4%, una tendencia que ya se puede comprobar en las últimas declaraciones de IVA recibidas, con un margen de beneficio sobre ventas trimestral del 12,8%. Esta última cifra es ligeramente inferior al pico del primer semestre de 2024 (13,1%), pero representa un aumento significativo respecto a los datos históricos antes de la pandemia, que rondaban el 10-11%.
El margen de beneficio y el beneficio, si bien están estrechamente relacionados, no son lo mismo. El beneficio es la cantidad de dinero que obtiene una empresa por cada venta, cubriendo sus gastos de producción, sin siquiera deducir costes financieros o fiscales. Es decir, los empresarios pueden ganar algo más de 8 céntimos por cada euro vendido. La ganancia es una cifra de ganancia general que ya incluye todos los gastos y obligaciones estimados.
Los datos sobre beneficios de ventas son datos recopilados por el Tesoro a partir de declaraciones de impuestos sobre sociedades y de IVA y se relacionan con los beneficios de una empresa antes de cargos financieros o impuestos. Estos datos indican que parte de las subidas de precios de los últimos años no han sido absorbidas por las empresas, sino que han sido utilizadas para ampliar beneficios.
“Las empresas son capaces de trasladar estos incrementos de costes a los precios, y cuando la inflación se ralentiza, son capaces de mantener o incluso aumentar los costes”, explica Natalia Arias, miembro del gabinete económico de CCOO, que ha elaborado un informe sobre la evolución de los márgenes empresariales que se publicará este viernes.
Los márgenes comerciales disminuyeron debido al impacto de la COVID-19 y se recuperaron ligeramente a partir de 2021, impulsados por la crisis energética y la invasión de Rusia por Ucrania a principios de 2022, así como por los mayores precios de la electricidad y el gas. Este agregado fue impulsado inicialmente por las ganancias del sector energético, pero posteriormente se ha ido consolidando en otras estructuras productivas.
Este crecimiento se ha generalizado. De los 13 departamentos incluidos en la oficina de impuestos, sólo tres vieron recortados sus beneficios, como se muestra en el gráfico siguiente. El margen de beneficio del sector hotelero y de restauración aumentó del 9,4% al 11,6%. Los últimos datos muestran que el margen medio de beneficio de las ventas de las empresas comerciales en 2019 fue del 3,5%, y ahora ha aumentado al 4,3%.
Esto también ocurre en el sector primario, aunque los datos de este sector son menos representativos porque es una actividad predominante entre las pequeñas explotaciones que no pagan impuestos a través de empresas. A pesar del auge del mercado inmobiliario, sus márgenes de beneficio se han reducido a sólo el 27,6%.
La rentabilidad en dos industrias de alto perfil ha mejorado en los últimos años, ayudada en parte por los planes de recuperación. Este es el caso de las actividades profesionales, científicas y técnicas (del 9,2% al 10,4%) y de la información y la comunicación (del 13,1% a alrededor del 15%).
Aumentan los márgenes para supermercados y tiendas comunitarias
Los datos del Observatorio de Beneficios en realidad pueden proporcionar detalles a nivel CNAE (códigos que clasifican a las empresas según la actividad económica) en ciertas industrias, como la empresarial. Esto permite rastrear la rentabilidad de los supermercados, que forman parte del sector minorista no especializado, con una rentabilidad del 6%, un nivel históricamente alto.
En concreto, la Federación de Consumidores y Usuarios del CECU presentó esta semana una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para investigar posibles fraudes en los bordes de la cadena alimentaria. Aunque sus quejas se centran en los datos del IPC que registra el INE y no en los del Observatorio, la actuación de las organizaciones de consumidores se ha alzado en armas con Asedas, la principal patronal del sector, que concentra marcas como Mercadona, Lidl o Dia.
En términos de beneficios para un panadero, un pescadero o un carnicero, sus precios han aumentado significativamente en los últimos años y han alcanzado casi su punto más alto. Estos fueron registrados en el epígrafe Comercio al por menor de alimentos, bebidas y productos de tabaco por la Agencia Especializada, cuyos márgenes de beneficio aumentaron al 4,7% desde el 2,2% en 2019.
El crecimiento de los márgenes de beneficio del sector comercial no es despreciable, al igual que el de la hostelería, dos ejemplos que señala el informe de CCOO -junto con el energético y el inmobiliario-, ya que concentran el 20% de la economía española y gran parte del consumo de los hogares. Cada centavo de beneficio genera beneficios para estas empresas.
Los datos de Hacienda incluyen recientemente información sobre el sector financiero (banca y seguros), aunque los datos sólo están disponibles hasta 2024. Según el informe de CCOO, el margen de beneficio del sector financiero está en un máximo histórico del 19%, pero para las 10 grandes entidades del sector financiero que concentran el 86% de los beneficios, su rendimiento trepó al 31%, frente al 22% antes de la epidemia. Esto demuestra una vez más que el endurecimiento de la política monetaria no ha afectado la rentabilidad de los depósitos.
Sánchez critica la “codicia inflada”
A mediados de 2023, el Gobierno creó el Observatorio de Beneficios Empresariales en medio de una amarga disputa con algunos sectores empresariales, como los bancos o los propios supermercados, durante la crisis inflacionaria, a los que se acusó de aprovechar el aumento de los precios para engrosar sus propias cuentas. Si bien la desaceleración de la inflación ha mantenido a los organismos de control alejados de la primera línea política, los últimos datos confirman que las tendencias de la inflación continúan aumentando.
El gobierno ha restablecido parte de su retórica en recientes intervenciones públicas. Parte de la razón es que los precios y la vivienda son una de las razones por las que los hogares no sienten el dinamismo macroeconómico en sus bolsillos. El mismo viernes, el ministro de Economía, Carlos Bodi, admitió que el impacto de los precios todavía está “enraizado en la percepción de los consumidores”, por lo que todavía tienen “la imagen de niveles de precios más altos que hace un año y medio”. Esto es cierto porque, a pesar de la desaceleración de la inflación, los efectos de la peor crisis de precios en cuatro décadas se han transferido al tejido productivo.
Aún más contundente es el Gobierno del presidente Pedro Sánchez, que esta semana ha ensayado el movimiento de “pagarles más” que hizo famoso el expresidente estadounidense Joe Biden, que apuntó a los empresarios ante el descenso del poder adquisitivo de la población. El mismo día que hablaba de desigualdad con los ministros, el líder del Ejecutivo se dirigió a los “magnates” y habló de la “expansión de la codicia”: “Creo que también es justo pedir al Gobierno español que reparta los beneficios de la forma más justa posible”.
Tal y como ha adelantado este periódico, en el marco de un acuerdo para incrementar el salario mínimo en todas las profesiones, el Gobierno ha acordado con los sindicatos redactar un real decreto que obligará al ejecutivo a enviar información detallada sobre los beneficios empresariales a la mesa de negociación de los convenios colectivos. Se trata de un compromiso histórico de los partidos de la coalición española PSOE-Sumar y una demanda del gobierno central, que se considera una parte “débil” de la negociación colectiva y carece de datos oficiales en poder de las empresas. En el buscador que aparece debajo de estas líneas puedes revisar la evolución de cada rama de actividad desde la pandemia.