El comercio internacional se enfrenta a obstáculos como una serie de crisis, guerras arancelarias y conflictos armados como la guerra de Irán, que obligan a los comerciantes gallegos, como España y el resto de Europa, a buscar oportunidades comerciales. Nueva fórmula para la navegación entre … Incertidumbre y sobrecostos sin perder su rentabilidad. En este caso, lo que inicialmente era una fascinación por el potencial de la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una expectativa real y tangible, una forma de mantener ganancias sin perder competitividad, como se refleja en su enfoque inversor.
Según el informe “Perspectivas Galicia 2026” elaborado por la consultora KPMG y la Federación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), el 50% de los empresarios gallegos ha hecho de la inteligencia artificial una de sus prioridades de inversión este año. El área que mayor interés suscita es la combinación de nuevos productos y servicios (prioridad para el 47% del tejido empresarial gallego) y la formación y cualificación de la fuerza laboral (35%).
“La inteligencia artificial ya no es una tecnología opcional, sino que se ha convertido en una palanca clave para aumentar la eficiencia, optimizar los procesos y mejorar la capacidad de respuesta en un entorno cada vez más digital”, afirma el informe. Además de asegurar una inclusión acelerada de esta tecnología como “parte central” de la transformación que están viviendo las empresas, las posibilidades de uso ya son diversas. Desde situaciones en las que se utiliza la IA para automatizar tareas repetitivas o mecánicas hasta “mejorar las relaciones con los clientes” y tomar decisiones basadas en grandes cantidades de datos.
De todos modos, como indican el 65% de las empresas gallegas participantes en el estudio, la rentabilidad es el principal foco y eje de las prioridades estratégicas del negocio. ¿Qué supone esto para el comercio exterior? En el contexto de incertidumbre geopolítica internacional, el 36% del empresariado gallego considera estratégico ampliar el mercado español y ganar relevancia. El tercer paso en estas prioridades estratégicas es la transformación tecnológica antes mencionada, donde la integración de nuevas tecnologías como la digitalización y la inteligencia artificial es el foco del 44% de las empresas gallegas.
Respecto a los riesgos empresariales que afrontarán las empresas en 2026, los emprendedores gallegos se enfrentan a tres cuestiones destacadas. El primero es la pérdida de competitividad, que preocupa al 34% de los encuestados; además, el riesgo de ciberataques y otras posibles cuestiones relacionadas con la tecnología (destacada por el 29% de los empresarios), así como la evolución de los precios y las materias primas (destacada por el 32% de los encuestados), que han escalado plenamente tras el último conflicto militar en el Golfo Pérsico y su impacto en el suministro de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz.
El Gobierno también juega un papel relevante en la perspectiva y estrategia empresarial, ya que el 40% de las empresas gallegas consideran los cambios regulatorios como uno de los principales retos de este año, por debajo de la adopción e integración de nuevas tecnologías y la captación y retención de talento.
“Todo ello se articula con una visión mesurada y comprometida en la que la sostenibilidad, la innovación y la resiliencia siguen jugando un papel importante en la agenda de gestión empresarial”, afirma el informe.
En crecimiento, pero modesto
En cuanto a las proyecciones de crecimiento de estas empresas, la necesidad de adaptarse y ser cautelosos ante las fluctuaciones en las cadenas de suministro globales contrasta con su estabilidad percibida a nivel local. Por un lado, el 31% ya ha reelaborado sus estrategias para este año debido a la situación geopolítica, otro 10% lo hará próximamente, mientras que el 21% ha descartado la posibilidad de hacerlo, y el resto analiza la evolución de la situación para tomar decisiones.
Al mismo tiempo, estos empresarios también expresaron una valoración positiva de la situación económica de su comunidad autónoma. El 58% consideró que fue un buen momento, mientras que el 37% consideró que fue normal y el 5% tuvo una visión negativa. Este relativo optimismo sugiere más un caso de continuidad que de crecimiento, ya que el 77% de los empresarios cree que Galicia mantendrá un ambiente estable.
Precisamente, el 72% de las empresas gallegas espera un aumento de la facturación en 2026, el 61% prevé un aumento moderado de las áreas de inversión, mientras que el 44% de los empresarios prevé ampliar su plantilla a lo largo del año.
El informe elaborado por KPMG y el consejero delegado concluye: “En general, los datos muestran que las empresas gallegas confían en 2026, aprovechando el buen impulso actual y esperando mantenerse estables este año, con margen para un crecimiento gradual”.