A principios de septiembre, cuando Olivier Lacks no podía dejar de hablar de Silat cuatro meses después de ganar en Cannes, se anunció la lista de finalistas de los Oscar de la película española. 3.000 académicos españoles eligieron “Sirat” … Los dos finalistas “Romería” y “Sorda”. En ese momento, casi nadie había visto “Sunday”, que ayer fue votada como la mejor película del año por la misma academia de cine. Pero volvamos a septiembre, cuando la prensa española se preocupaba por si la industria y los medios norteamericanos (presumiblemente más conservadores) apoyarían una película tan radical y explosiva. “El público americano es un público que está acostumbrado a bailar con películas más radicales como esta. Les gusta la emoción, les gusta la intensidad, las curvas y las emociones fuertes. Están en la película también. Es una película que causó sensación en los medios, y a la gente a la que le gustó le encantó…”, respondió Lacks. La realidad es que a la hora de la verdad, la Academia Hispana es mucho más conservadora de lo que sugieren los discursos en el escenario.
Porque “Sirat” es la apuesta más peligrosa. La imagen que Oliver Laxe proyectó al mundo. También es una de las más reconocidas a nivel internacional: cinco premios de la Academia de Cine Europeo, una nominación al Globo de Oro y un nuevo Premio del Jurado en el Festival de Cannes. Opuesto, Mejor Película del Año “Domingo”También es un director con una dirección más tradicional en la categoría formal de Mejor Director, donde, además de Laxé y Ruiz de Azua, también están “en liza” Moriarty de “Maspalomas”, Cara Simón de “Romelia” y Albert Serra de “Lone Tades”.
Un famoso director dijo unos días antes de la gala: “¿Cómo puede la Academia otorgar el Premio Goya a una película premiada por la Iglesia Episcopal?”. El caso es que lo ha hecho, a pesar de que la Iglesia Episcopal le otorgó el título “por servicios a la dignidad humana, los derechos humanos o los valores evangélicos” y le concedió el Premio de la Academia por los méritos de una película que, como el guión, algunos vieron como un sombrero y otros como una serpiente; pero también por su preciso posicionamiento de la cámara (siempre poniendo la mirada de Blanca Zoroa en el centro) y su finísima dirección de los actores.
Las universidades también tienen la opción de otorgar alberto serraGanador del Premio al Mejor Documental por “Tardes de Soledad”. Sobre el escenario, Serra quiso reivindicar que si había un personaje en el cine español era él mismo, mientras que Oliver Laxe ha saltado ahora al mainstream con su presentación quitándole “status” entre los cinéfilos. El catalán ganó el premio al mejor documental y elogió al torero Rocca Rey por darle la privacidad para retratar el mundo del toreo. Quizás sea demasiado radical.
Carla Simón volvió a poner el contador a cero. La catalana viajó a Cannes para ver la película, en la que explicó lo que había ideado con “Verano 1993”, pero sobre todo dio un salto de fe en una película más arriesgada y poética, sobre todo en sus secuencias finales. Por cierto, “Alcalá”, la segunda parte de esta “saga familiar”, fue una de las favoritas para los Oscar de ese año, pero a pesar de recibir nada menos que 11 nominaciones, volvió a fracasar en los Premios Goya. Los Moriartis y sus “Maspalomas” colocaron sus cámaras en lugares que los guiaron más allá de los límites alcanzados por “Jandia” o la “Trinchera Infinita”.
El Museo Goya no dirigió ni filmó a la nominada al Oscar
“Sirat” es la cuarta película española del siglo XXI nominada a dos premios Oscar, incluida una película internacional (o una película no inglesa). lo han hecho antes “En el mar”, “Dolor y gloria”, “Sociedad de nieve”. Los tres ganaron premios Goya a la Mejor Película y al Mejor Director. Sirat, por el contrario, no tiene ninguno de los tres “grandes” más famosos: ni película, ni director, ni guión.
Daría igual que “Sirat” fuera la película más Goya de 2026.’Handia“También ganó 10 de las 13 funciones de la gala de 2018, pero esa ceremonia se recuerda mejor porque La librería de Isabel Coixet se llevó los dos primeros lugares.
Sin duda, la familia Goya dejó ayer su huella en la historia al conceder a Arauda Ruiz de Azua el Premio a la Mejor Dirección, la cuarta vez en cuarenta años que se lo conceden a una mujer. Además, Goya entregó el Premio a la Mejor Voz a “Sirat”, el primer equipo compuesto íntegramente por mujeres. Pero todo sucede alrededor de la pantalla. En definitiva, lo que demuestran los hermanos Goya es que los académicos siguen eligiendo el cine tradicional. Eso no está mal. Lo malo es que eres una cosa y tratas de aparentar ser lo contrario.