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Toledo participó el domingo en movilizaciones en diferentes ciudades españolas contra la caza y el maltrato animal. La protesta, organizada por la plataforma NAC (No Hunting), tuvo lugar al mediodía y contó con la asistencia de unas 30 personas número, según datos policiales.

La procesión avanzó por el paseo de Scebuto hasta la plaza Zokodover, donde los participantes -muchos de ellos con sus perros- gritaban consignas como “Son perros domésticos, no perros de caza”, “Despierta, Toledo, la caza apesta” o “¿Cómo puedes ser feliz viendo sufrir a los animales?”. A pesar de la baja participación, los manifestantes insisten en que es necesario Hacer visible una realidad que creían suprimida.

En Zokodover, los activistas animales leyeron un manifiesto y rindieron homenaje a los galgos, a los que definen como “perros diseñados para la velocidad que, cuando ya no son útiles, se convierten en meros objetos desechables, abandonados en cañones o en las carreteras”.

Yepes, Montserrat, El coordinador del CNA Toledo explicó que el movimiento lleva casi 15 años exigiendo el fin de la caza, especialmente la caza con perros. “Somos los primeros en condenar la caza de galgos porque son nuestras víctimas más cercanas: el mejor amigo del hombre, pero, paradójicamente, también uno de los animales peor tratados”, señaló.

Yépez recordó que si bien durante años las manifestaciones a gran escala se celebraban sólo en Madrid, este año las protestas se han extendido por todo el país e incluso al otro lado del Atlántico, centrándose en ciudades como Washington. “Somos defensores de los animales y estamos cansados ​​de ver a estos perros siendo utilizados como simples herramientas de trabajo y luego abandonados”, dijo.

Según datos facilitados por la plataforma, cada año se abandonan en España aproximadamente 500.000 perros, de los cuales al menos 250.000 pertenecen a cazadores. Comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura o Córdoba tienen una gran concentración de casos, al ser zonas donde la caza menor es frecuente. “Estamos aquí con nuestros perros, nuestros compañeros de lucha, para condenar el brutal asesinato de otros en cada final de temporada”, subrayó.

Desde el NAC subrayaron que “los animales no son herramientas ni objetos” y pidieron el fin de una actividad que, en su opinión, prioriza la tradición, el comercio o la diversión sobre el sufrimiento y el abandono sistemático. Las llamadas también coinciden con el final de la temporada de caza, un período que, según los defensores de los derechos de los animales, es “particularmente dramático” para miles de animales, especialmente los galgos.

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