El iniciador califica de “inaceptable que nuestros futbolistas participen en un torneo dirigido por un presidente que amenaza con invadir y ocupar a su propio aliado Groenlandia, destruyendo así la OTAN y poniendo en peligro la paz mundial”.
El llamamiento está dirigido tanto a la asociación de fútbol KNVB como al gobierno holandés. “No queremos que nuestros jugadores de fútbol apoyen implícitamente las violentas políticas terroristas del presidente Donald Trump contra inmigrantes inocentes a través de su actuación en el torneo”, dice la petición.