Antonio Resines (71) asistió este sábado a la misa funeral de Irene la Griega en la catedral ortodoxa griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, lo que despertó sorpresa y curiosidad. No es común ver al actor protagonizando series de televisión. … Este evento de despedida íntimo y limitado está reservado para familiares y un grupo pequeño e íntimo de personas. Su presencia, sin embargo, no fue casualidad ni cortesía.
Resines acudió acompañado de su esposa Ana Pérez-Llorente, quien tiene la clave para explicar su presencia en uno de los momentos más delicados en la familia de la Reina Sofía.
amistad de la escuela
El verdadero motivo de Antonio Resines para asistir a misa en Gracia Irene se remonta a décadas atrás. Ana Pérez-Lorente sostiene amistad cercana Las princesas Elena y Cristina están con ellos desde su época escolar, cuando eran alumnas en el Colegio Santa María del Camino de Madrid. Con el paso de los años, la relación no sólo se conservó sino que se fortaleció hasta la vida adulta.
Lejos de eventos oficiales y compromisos públicos, su vínculo se mantiene a través de reuniones privadas, apoyo mutuo e intimidad lejos de los focos mediáticos. Esta amistad explica que la pareja esté presente a menudo en distintos momentos personales de las familias Borbón y Grecia, especialmente en los íntimos.
Apoyo en momentos críticos
La misa en Madrid supuso el primer adiós a Irina de Grecia, fallecida el pasado 15 de enero, antes de que sus restos fueran trasladados a Grecia donde ella y su familia serán enterrados en el Cementerio Real de Tatoi. El apasionante acto estuvo presidido por la Reina Sofía y contó también con la presencia de los Reyes Felipe VI y Letizia, la Princesa Leonor, la Princesa Sofía y las Princesas Elena y Cristina.
En este contexto, la presencia de Renes y Pérez-Llorente se interpreta como lo que realmente es: un gesto acompañamiento personalno una aparición pública ni una coincidencia social. La pareja tenía rostros serios y actitudes cautelosas, mezclándose con la atmósfera de recuerdos de toda la ceremonia.
una relación que dura
No era la primera vez que Antonio Resines y su esposa realizaban actividades de carácter religioso o personal con las princesas. Ya lo hicieron en 2024 en el funeral de la hermana del diseñador Lorenzo Caprile, Paola Caprile, en Madrid. El saludo entonces, como ahora, fue íntimo y natural, reflejando una relación sólida.
El propio actor ha hablado con naturalidad de esta estrecha relación a lo largo de los años, siempre con humor pero sin seriedad, dejando claro que su vínculo con la familia real no proviene de su carrera sino del círculo personal de su esposa.
Intimidad más allá del centro de atención
La relación fue particularmente evidente durante la grave hospitalización de Resines durante la pandemia, cuando fue sometido a Expresar interés y apoyo. De alrededor de la familia real. El incidente fortaleció una amistad que se ha mantenido constante, discreta y alejada de cualquier intención pública.
Por eso, su presencia en la despedida de Irene de Grecia no fue una respuesta a la ceremonia ni a la notoriedad del acontecimiento, sino a algo más simple pero a la vez más profundo: estar allí cuando tocaba partir. En silencio, discretamente, desde una intimidad personal que sólo se explica por el paso del tiempo.