En la publicación de indicadores económicos claves que hizo el gobierno este año faltaba un dato clave sobre la calidad de vida de los colombianos: la unidad de pago capitativo (UPC), que es la cantidad de dinero que el gobierno transfiere por cada ciudadano dependiente a las empresas intermediarias que gestionan la salud, llamadas entidades de promoción de la salud (EPS). El Ministerio de Salud anunció este martes que este valor aumentará un 9,03% para el sistema contributivo (por el que pagan la mayoría de trabajadores y empleadores colombianos) y un 16,49% para el sistema de subsidios (que cubre a los grupos más vulnerables). En total, el presupuesto aumentará de 89.8 mil millones en 2025 a 101.3 mil millones en 2026, lo que representa un aumento de 11.6 mil millones de pesos.
Se trata de una cifra importante, pero para el sector salud este aumento no es suficiente, especialmente si se compara con el histórico aumento del 23% en el salario mínimo anunciado por el presidente Gustavo Petro un día antes. Juan Carlos Giraldo Valencia, médico y director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, expresó este martes su preocupación a través de un video comunicado porque “hay una brecha enorme entre el aumento del salario mínimo y los ajustes aprobados por la UPC, lo que pone en riesgo la sostenibilidad del sector de prestación de servicios de salud”.
Giraldo dijo que esta medida altera el equilibrio en el buen funcionamiento del sistema, ya que genera una discrepancia entre los gastos obligatorios del sistema, como los salarios, y los ingresos que se obtienen a través de la UPC. Los expertos dicen que el sistema de salud funciona con el salario mínimo. Y agregó: “Estamos pidiendo al Gobierno Nacional que reconsidere, particularmente las cifras del sistema de cotizaciones, para mantener un grado de equilibrio entre estas variables”.
El sindicato de la salud ha estado argumentando en todo el gobierno que sin un aumento significativo en el número de UPC, el sistema de salud permanecerá en una crisis financiera de la que será difícil recuperarse. La Corte Constitucional ordenó al gobierno a principios de año revisar el 5,3% UPC que había establecido para 2024 y 2025 porque consideró que la EPS era insuficiente para cubrir todos sus costos; Explicó que estos retrasos podrían detectarse a partir de 2021.
Ana María Vesga, presidenta de la asociación contributiva EPS Acemi, consideró que el aumento del 16,5% del gobierno en el sistema de subsidios sí cumple con “la orden de la Corte Constitucional de lograr la igualdad en el sistema y ciertamente traerá un alivio a más de la mitad de la población bajo el sistema”. Pero en lo que respecta al sistema de cotizaciones, un aumento del 9% está “lejos de lo esperado”, máxime cuando se exigía un aumento del 17%.
Wesga añadió que se trataba de una afirmación preocupante teniendo en cuenta que el segundo sistema incluía la mayor cantidad de gasto en salud. “El Ministerio de Salud no ha sabido reconocer que hay un rezago actuarial muy importante en el sistema, lo que se refleja en las enormes deudas que existen entre las compañías de seguros y los prestadores de servicios de salud y toda la crisis que se ha generado en los últimos años para los pacientes y la atención”, afirmó el dirigente sindical.
Expertos del sector salud han cuestionado reiteradamente la postura de Petro de mantener a la UPC por debajo de los requisitos de las EPS. Para ellos, es una estrategia del gobierno para romper radicalmente el actual sistema de salud, cuyo presidente no puede aprobar leyes para reformarlo. La reforma del sistema de salud, que fue una propuesta estrella al comienzo de su mandato, ha sido derrotada dos veces en el Congreso, retrasando nuevas discusiones este año. Sin embargo, el presidente sigue luchando contra la aún activa EPS, a la que ha señalado repetidamente como sospechosa de corrupción o gestión ineficiente de los recursos públicos.
Ante graves problemas financieros, la Administración del Petróleo controla actualmente 8 EPS a través de la Oficina de Supervisión Sanitaria con más de 23 millones de afiliados. La mayor de ellas es la nueva EPS, que atiende a 11 millones de personas y está sujeta a la intervención del gobierno en 2024. Según sus miembros, esto no contribuye en nada a mejorar los servicios.
La EPS ha sido noticia en los últimos días, pues la farmacia Droguerías Colsubsidio anunció que suspendería la entrega de medicamentos a sus afiliados a partir del 1 de enero, decisión que se esperaba desde noviembre y que se tomó debido al retraso de la entidad en los pagos a las farmacias. Los sindicatos criticaron el anuncio de la UPC de aumentar los pagos por considerarlo insuficiente para aliviar la crisis financiera de la industria, una medida que exacerba las tensiones económicas que han pesado sobre el sistema de salud durante años.