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Está hecho. El Consejo de la Universidad Complutense de Madrid aprobó este miércoles un recorte de 33,18 millones de euros para hacer frente a la precaria situación económica del centro. La universidad tuvo que solicitar un préstamo de 34,5 millones de euros a su teórica financiadora, la Comunidad de Madrid, a finales del año pasado, tras acumular un déficit de 142 millones de euros entre 2023 y 2024.

“La Universidad cierra el ejercicio 2024 con un déficit presupuestario ajustado de 33,19 millones de euros, por lo que es necesario tomar medidas para restablecer el equilibrio”, informó a la comunidad universitaria el rector Joaquín Goyache a través de un correo electrónico, en el que anunció la aprobación del Plan Económico y Financiero (PEF) para el periodo 2025-2028.

“El análisis realizado en el PEF muestra que este desequilibrio se debe principalmente a factores estructurales y a un financiamiento que no ha aumentado al mismo ritmo que los gastos. Entre 2019 y 2024, los ingresos aumentaron un 15%, mientras que los gastos totales aumentaron un 27%. Una parte importante de este aumento corresponde a gastos inesperados y difíciles de controlar por parte de la Universidad, derivados principalmente de aumentos significativos en los gastos energéticos, aumentos salariales, obligaciones legales y mayores costos sociales, que han tenido un impacto significativo directo en nuestras cuentas”, explican las notas de Goyash.

El PEF presentado el martes por el rector es un requisito de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) para entidades deficitarias.

Durante años, las universidades públicas de la región han sobrevivido gracias a los ingresos adicionales obtenidos por los gobiernos regionales en los tribunales. Pero esos fondos se han agotado y las transferencias nominales de los gobiernos locales -la principal fuente de financiación de la universidad- ni siquiera son suficientes para cubrir los salarios. Por su parte, la Complutense recibió un total de 418 millones de euros en financiación del Capítulo 4 en 2009; En 2024, esta cifra alcanzará los 403 millones de euros. Quince millones menos, sin incluir el aumento de los gastos de manutención.

“Asumir el déficit sin lugar a dudas”

“La propia diócesis admitió en el PEF que el principal motivo del déficit de la UCM es la insuficiente financiación estructural de la Comunidad de Madrid, “Esto se debe principalmente a que los aumentos salariales y de cotizaciones a la seguridad social no están cubiertos adecuadamente”, afirmó en un comunicado el Consejo de Investigación para el Funcionamiento del Profesorado, que se reunió con el rector Joaquín Goyache el pasado 9 de enero.

El comité criticó la forma en que el director manejó la situación. El grupo añade: “En lugar de exigir una financiación pública adecuada y estable, el canciller no ha dejado dudas sobre el déficit estructural provocado por el aumento vegetativo de los costes de personal del PDI (seis años, cinco años, tres años) y ha transferido ajustes de 33,18 millones de euros directamente al personal, a las actividades académicas y de investigación y, en definitiva, a toda la comunidad universitaria”.

El sindicato lamenta que la universidad haya aplicado los recortes antes de que se aprobara ningún plan de estabilización. Por ejemplo, ha pasado más de un año desde que el presidente ordenó a los departamentos recortar gastos en un 35%. La situación ha llegado a un punto tan crítico que Goyash consideró necesario emitir una nota pública para garantizar que los trabajadores reciban sus salarios. El recorte del 35% se mantendrá en 2026 y 2027, según la universidad.

Los sindicatos suelen informar sobre “restricciones a la contratación, reducciones en las exenciones docentes, restricciones a la sustitución, recortes a los derechos laborales (como salarios reducidos para los investigadores predoctorales) y restricciones al gasto de los centros”.

jubilación y ajuste

El PEF propuesto por la canciller se basa en jubilaciones y recortes como forma de restaurar la estabilidad financiera. Específicamente, el ajuste implica la jubilación de hasta 139 docentes en 2026, otros 89 docentes en 2027 y 91 docentes en 2028. Un total de 319 docentes fueron eliminados en tres años y el gasto se redujo (o se detuvo) en un total de $21,22 millones. El personal técnico, de dirección, administrativo y de servicios fue ajustado en 11,34 millones de personas.

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