Antonio Fernández estuvo al frente de la delegación de Iberdrola en Andalucía en 2019. Su llegada coincide con el lanzamiento de un ambicioso programa de inversiones destinado a triplicar la capacidad instalada de la compañía. Ahora es el momento de aprovechar estos … Invertir para acelerar la electrificación, promover el almacenamiento de energía y liderar proyectos de descarbonización industrial. “Tenemos una oportunidad que es demasiado buena para dejarla pasar”, afirmó.
– COVID-19, Ucrania y ahora Irán. ¿Se vuelve a centrar la atención en la independencia energética?
-Prueba una vez más de que la dependencia de los combustibles fósiles conduce a vulnerabilidades económicas y estratégicas. Andalucía tiene una oportunidad única: dispone de abundantes recursos renovables a precios competitivos. Si aprovechamos las redes, la electrificación y el desarrollo industrial, no sólo podremos reducir las emisiones sino también ganar competitividad y resiliencia.
-Iberdrola ha puesto en marcha un plan de inversiones para añadir 1.500 MW de electricidad en Andalucía. ¿Cuál es el próximo objetivo?
-Con este programa reforzamos nuestra presencia en Andalucía. Uno de los últimos hitos es la puesta en marcha de la central fotovoltaica de Caparacena, con una capacidad de generación de casi 330 MW, una de las mayores de Andalucía (produce energía limpia y alimenta a 165.000 hogares). El momento del despliegue era lógico para un gran proyecto, la tramitación fue compleja y larga, pero la Junta de Andalucía fue muy ágil y el resultado global fue positivo. Iberdrola mantiene su liderazgo en energías renovables con 900 MW de potencia eólica y más de 600 MW de energía fotovoltaica. Respecto a los objetivos de futuro, hay que decir que no sólo hemos crecido en capacidad instalada, también hemos comenzado a avanzar en una nueva línea estratégica, especialmente en almacenamiento de energía.
potencial de almacenamiento
– ¿Qué potencial de crecimiento existe en el almacenamiento?
-Muy alta porque es imprescindible. En la última década, la generación de energía solar se ha implementado a gran escala. Este crecimiento fue muy positivo, pero ahora nos encontramos con que durante el horario central del día el sistema registra precios muy bajos, incluso cercanos a cero. El almacenamiento es clave para equilibrar el sistema y hacer un mejor uso de toda la generación de energía limpia. Iberdrola ocupa una posición destacada en la producción hidroeléctrica en otros lugares. En Andalucía, el desarrollo más inmediato son las baterías. Uno de los proyectos más avanzados es nuestro sistema Andévalo, uno de los primeros proyectos de gran escala en la comunidad.
-¿Hay más proyectos de baterías en marcha?
-Estamos desarrollando nuevos proyectos, el próximo será en Granada. Esta es un área que crecerá porque las baterías están evolucionando activamente en términos de eficiencia y costo.
-¿Cuál es otra clave para “desbloquear” la inversión en la red solar de Andalucía?
– Exactamente. Andalucía cuenta con una de las mejores carteras de recursos renovables de Europa. El problema es que la generación está creciendo más rápido que la demanda y la infraestructura de red. España ha instalado muchos gigavatios de energía solar, pero la red ha tardado más en desarrollarse. Si queremos construir una nueva industria en el sur de España, necesitamos más almacenamiento, más necesidades de electrificación y más inversión en redes.
-¿La electrificación sigue siendo un desafío sin resolver?
– Sí, porque la transición no sólo se basa en producir más energía renovable, sino también en electrificar el uso final de la energía para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. En el transporte, por ejemplo, los vehículos eléctricos están creciendo, pero a un ritmo más lento de lo esperado. En 2025 se vendieron en España unos 245.000 coches eléctricos; Una situación similar ocurre en otros sectores, como el hidrógeno renovable, los centros de datos o las tecnologías eficientes de climatización como la energía térmica del aire… El potencial es alto, pero el crecimiento es muy lento.
«Iberdrola cuenta con 1.600 puntos de recarga públicos en Andalucía»
infraestructura de carga
-La infraestructura de carga ya no es una barrera…
-Iberdrola cuenta ya con más de 11.000 puntos de recarga públicos en España, 1.600 de los cuales están en Andalucía. Impulsamos una alianza con BP para desplegar infraestructuras de recarga de alta potencia y construir 200 puntos de recarga adicionales en Andalucía. Tenemos alrededor del 22% de la infraestructura de carga pública del país. La disponibilidad de estaciones de carga ya no se considera una barrera.
-¿Cuánto cuestan los coches eléctricos?
——Es necesario mejorar la gestión y el concepto de incentivos públicos. La ayuda debe ser rápida, clara y estable. Cuando los programas de incentivos se interrumpen o retrasan, los mercados pierden impulso.
– ¿Es la descarbonización industrial otro frente importante?
-Aún queda mucho trabajo por hacer, pero también hemos tomado medidas pertinentes. Por ejemplo, estamos desarrollando un proyecto para suministrar vapor industrial a Bayer en La Felguera mediante almacenamiento térmico, utilizando tecnología de la empresa andaluza Inerco. Estos proyectos suponen también un impulso muy importante para el tejido empresarial, ya que permiten a las empresas andaluzas participar en grandes desarrollos industriales. Somos pioneros en contratos de calefacción a largo plazo (HPA). Al mismo tiempo, impulsamos iniciativas como la Alianza Q-Zero, que reúne a más de un centenar de empresas para compartir buenas prácticas y acelerar la descarbonización de la demanda de calor.
-¿Qué impacto tiene la empresa en la economía andaluza?
-La aportación económica de Iberdrola a Andalucía supera los 920 millones de euros, un crecimiento superior al 35%, y su aportación financiera supera los 550 millones de euros. Trabajamos con más de 220 proveedores andaluces, acercando actividad económica y empleo a una variedad de industrias.
-¿Puede la energía transformar también los entornos urbanos?
-Sí, vemos allí proyectos muy interesantes y de impacto social. Hemos intervenido en la restauración energética de viviendas en diferentes ciudades de Andalucía, como las comunidades de propietarios Sierra Mágina y Las Protegida en Jaén, así como más de 180 viviendas en Chana (Granada). Mejoramos el aislamiento, utilizamos el autoconsumo fotovoltaico y sustituimos los antiguos sistemas de calefacción o agua caliente por tecnologías más eficientes como el aire térmico. El impacto social es inmediato: aumenta el confort del hogar, reduce el consumo de energía y abarata las facturas del hogar.
-¿También estáis promoviendo las comunidades solares?
-Este es otro ejemplo del impacto social de la energía. Ya contamos con más de 120 comunidades solares en Andalucía con instalaciones que permiten a los vecinos que viven cerca de tejados solares beneficiarse de energía renovable, incluso si no tienen paneles en sus propios tejados.