Las tormentas y desbordamientos de inundaciones provocaron el desbordamiento del río Guadalquivir, especialmente en la localidad de Palma del Río Córdoba. La confluencia de este río con el río Henil.. Ahora, a medida que los riesgos han disminuido un poco (aunque todavía … regalo), al alcalde, Matilde Esteohaciendo un balance de las emergencias extremas vividas.
-¿Cuál es la situación ahora en Palma del Río tras las inundaciones?
-Las cosas se están normalizando. Acabo de terminar una nueva reunión del Comité Asesor de Planificación de Emergencias de la Ciudad y, según el último pronóstico del tiempo, hemos podido tomar decisiones importantes. Aunque el Guadalquivir continúa nivel rojoGenil cayó significativamente y ya no está en ese perfil de riesgo, lo que nos permite actuar con mayor margen.
– ¿Qué medidas concretas se han acordado para los vecinos que tengan que evacuar sus viviendas?
– Ayer decidimos abrir algunas áreas para que las familias puedan regresar a sus hogares y hoy seguimos avanzando. Tras los trabajos de limpieza preliminares ya realizados por el ayuntamiento, la zona de Pedro Dias quedará parcialmente abierta, ya que aunque algunas casas todavía se encuentran cerca del lecho del río Henil, otras ya no corren ningún peligro. El área es granjatambién después de los trabajos de limpieza.
“Tras las operaciones de limpieza, se reabrirá parcialmente la zona de Pedro Díaz y la zona de La Granja”
– ¿Siguen cerradas algunas zonas por motivos de seguridad?
-Sí. Las zonas cercanas al río Guadalquivir aún no están abiertas porque persisten riesgos importantes. De hecho, ayer ocurrió una situación muy peligrosa porque erupción: Un hombre quitó una valla de seguridad, entró y fue rescatado por los bomberos. Afortunadamente no hubo heridos, pero el peligro persiste.
-¿Cuántas personas se vieron afectadas por la evacuación de Palma?
-Es difícil determinar el número exacto ya que muchas personas abandonaron sus hogares voluntariamente, pero estimamos que algunas 200 personas Tuvieron que abandonar sus hogares. Según las decisiones que estamos tomando, actualmente sólo hay unas pocas 15 personas Continuar en la comarca del Guadalquivir Mudarse al hotel. El resto podrá regresar a casa.
– ¿Qué fue lo más difícil de afrontar durante esta emergencia?
——No hay duda de que es emoción. Decirle a una familia que debe salir de su casa por seguridad es de lo más complicado, aunque el comportamiento de los palmesanos ha sido ejemplar, lleno de responsabilidad y solidaridad. También tuvimos que cortar calles de la ciudad y actuar con rapidez, pero había un gran equipo trabajando: bomberos, policía local y protección civil. Estoy muy contento con la gestión.
-¿Está Palma del Río preparada para esta situación?
-Sí. Hemos hecho un trabajo muy coordinado antes. Hemos previsto todas las posibilidades: espacios hoteleros acordonados, camas de hospital, climatización de Ifapa y refuerzos policiales. Todo está planificado, lo que nos permite tomar decisiones sobre la marcha, de forma más segura.
50% de pérdida en áreas de producción
-¿Se ha empezado a cuantificar el impacto económico de las inundaciones?
-Estamos coordinando con policía local, coordinadores comunitarios y el 112 para elaborar un informe de todas las incidencias. El impacto económico es enorme: no hablamos sólo de viviendas, sino también de vías públicas, caminos y granjas. Muchos huertos se han inundado y la pérdida de rendimiento prevista ha alcanzado el 30% y puede aumentar hasta casi el 50%. Esta es una pérdida muy significativa para una ciudad que depende de la vida rural.
-¿Qué aprendiste de esta experiencia?
-Aprendimos mucho. Por ejemplo, aprendimos del apagón que necesitábamos más transmisores y grupos electrógenos, y ya los teníamos. Hemos comprobado que tras una inundación disponemos de equipos de defensa civil adecuados, bombas de achique, mantas y todo lo necesario para responder a una emergencia. Pero está claro que estas experiencias nos obligan a mejorar continuamente.
– ¿Cuándo finalizará el plan de respuesta a emergencias de la ciudad?
-De momento lo mantenemos como medida de precaución, ya que el río Guadalquivir se mantiene en nivel rojo. Se cancelará cuando las condiciones lo ameriten y las previsiones mejoren significativamente, pero de momento es necesario mantenerlo activo.