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El caso que interpuso la doctora Elisa Pinto contra el empresario Javier López Madrid, que se encuentra desde esta semana en el banquillo de los acusados ​​de la Audiencia Nacional por supuestamente utilizar los servicios del comisario José Manuel Villarejo para acosarla, se topó este martes con un segundo juicio bloqueado. El inspector jefe de la Policía nº 111.470, que investigó la conspiración, explicó al tribunal que no encontraron “pagos” por el “posible contrato”. Este detalle es crucial para el argumento de la defensa porque en esta audiencia oral sólo López Madrid y Villarejo estaban implicados en el cargo de soborno (el abogado cargó la orden), y ambos lo negaron.

El inspector jefe informó que durante el desarrollo de la investigación encontraron indicios de que el empresario contactó con Villarejo en el verano de 2013 “posiblemente contratando” sus servicios “en relación con Elisa Pinto”. López Madrid, exdirector de OHL y yerno del fallecido Juan Miguel Villar Mir, ha estado enfrentado con el médico, acusándose ambos de acoso. Y, como dijeron el lunes los investigadores de Asuntos Internos, encontraron “audios, documentos y notas escritas a mano” que apuntaban a la misión. Sin embargo, según agregó, no encontraron ningún material que acredite el intercambio de pagos.

La fiscalía anticorrupción no presentó cargos en esta audiencia porque consideró que no había pruebas suficientes de soborno, pero ahondó en la falta de material al interrogar a los investigadores. Ante preguntas del sector público, el responsable del Ministerio del Interior destacó que casi todos los pedidos privados considerados por Villarejo presentan un “patrón” que incluye la elaboración de una serie de documentos: “En este caso hay algunos elementos, pero faltan otros elementos comunes, como el presupuesto, el informe tipo que elabora al cliente el Grupo Cenyt (red de empresas del comisario) (…) Tampoco encontramos la hoja de pedido que a veces se encuentra”.

Los investigadores creen que la pista más importante que descubrieron sobre los supuestos pagos fue una nota en el diario de Villarejo que decía: “Entrega de 10 dólares a cuenta”. Esto fue del 4 de septiembre de 2013. “Esta es una fecha importante porque el primer contacto con López Madrid fue a finales de agosto de 2013”. Precisamente, el abogado de Villarejo se esfuerza en restar importancia a esta nota: “¿Los plazos del fondo (para las órdenes emitidas al comisario) suelen ser superiores a los 10.000 euros?”. preguntó el abogado. “Sí, antes eran más altos, 40.000 euros… Uno, por amistad, gastó 20.000 euros. Pero antes eran cantidades más altas”, admitió el agente del Ministerio del Interior, subrayando que tampoco encontraron ningún “informe de fondo”, nombres con los que creían que podría haber sido bautizada la orden.

La Audiencia Nacional reanudó este martes el juicio a López Madrid, Villarejo y al socio comisario Rafael Redondo. La audiencia, que se espera que continúe hasta la próxima semana, comenzó el lunes con el anuncio de los cargos contra el ex ejecutivo de OHL. El empresario admitió que se comunicó con el oficial en agosto de 2013, pero negó haber contratado al oficial. “No le di ni un euro a Villarejo (…) No le pedí nada”, dijo el técnico al juez, alegando que sólo vino a verlo por recomendación de un amigo. Los abogados de Elisa Pinto, que solicitaron condenas de seis años de prisión para el ex ejecutivo de OHL y para Villarejo por cargos de soborno, posteriormente cuestionaron su relato y dijeron que permanecieron en estrecho contacto e hicieron decenas de llamadas telefónicas en los meses siguientes.

Esta audiencia en la Audiencia Nacional versó específicamente sobre el delito de cohecho. El acoso en sí (las supuestas amenazas, coacciones e incluso el apuñalamiento a la doctora Elisa Pinto) se conocerá por separado en los juzgados de Madrid. En el segundo juicio, la Fiscalía sí presentó cargos y pidió 13 años de prisión para el Comisario y López Madrid.

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