La Liga ha dado un paso más en su estrategia antipiratería. A partir de ahora se concederán 50 euros a quien realice una denuncia “válida y válida” sobre un bar, restaurante o casa de apuestas que retransmite un partido sin licencia. Una patronal liderada por Javier Tebas ha sido multada por incluir software espía en su aplicación oficial en un intento de bloquear estas retransmisiones en la hostelería. La asociación confirmó que la nueva iniciativa pretende “reconocer” la “cooperación ciudadana”, que es “clave para esta lucha”.
La organización ha establecido una pauta visual sencilla para los denunciantes: si durante una retransmisión no aparece la letra “B” en un bar o una “A” en una casa de apuestas, el establecimiento no dispone de la licencia necesaria y la señal se considera fraudulenta. Una vez recibida la “confirmación técnica” de que la emisión es ilegal, los ciudadanos que denuncien el incidente recibirán 50 euros.
“Nuestros objetivos son dos: proteger a las instituciones que retransmiten legalmente el fútbol y promover la cooperación de los ciudadanos en la defensa de los derechos audiovisuales, poniendo a disposición de los usuarios un canal al que se pueda acceder a través del móvil y emitir en cualquier momento”, afirmó La Liga.
La declaración continúa: “Todas las comunicaciones se tratan de forma confidencial y las quejas se revisan según criterios técnicos y objetivos antes de considerarlas válidas o valiosas”. La medida se suma a la infraestructura de vigilancia, que ya incluye inspecciones in situ y sistemas de vigilancia avanzados.
También se produce en medio de tensiones a medida que los empleadores toman medidas para frenar la piratería nacional. Cada fin de semana, cientos de servicios digitales y páginas web no relacionadas con retransmisiones ilegales dejarán de ser accesibles mientras La Liga ordena un bloqueo a los operadores de telefonía. Estas se realizan bajo protección judicial y puedes derribar grandes paquetes de datos que viajan por Internet si detectas entre ellos una web pirateada.
La sentencia que permite la práctica también señala que su implementación no debe “perjudicar a terceros”, por lo que los afectados presentaron un recurso ante el Tribunal Constitucional. Las principales organizaciones de usuarios de Internet también han presentado quejas ante el Defensor del Pueblo, protestando por la “intolerable pasividad” del gobierno ante la situación.
El Ejecutivo recomendó a los afectados recurrir a la vía judicial. “El Gobierno anima a las personas o entidades afectadas a ejercer sus derechos a través de canales legales y seguirá de cerca la evolución de la situación y evaluará posibles medidas en el marco de sus competencias”, dijo en octubre del año pasado.