La Audiencia Provincial de Badajoz condenó al hermano de Pedro Sánchez a nueve años de inhabilitación por haber sido contratado en 2017 como coordinador de actos en el Conservatorio Superior de Música de Badajoz de la Diputación Provincial, pero evitó la pena de cárcel que exige la acusación universal.
Hasta el momento, el tribunal ha rechazado las solicitudes de hasta seis años de prisión de Manos Limpias, Abogados Cristianos, Hazte Oír, PP, Vox, Iustitia Europa y Liberum por presunta prevaricación y tráfico de influencias. La fiscalía pidió la absolución de David Sánchez y otros imputados, entre ellos Miguel Ángel Gallardo, presidente de la asamblea provincial y exsecretario regional del Partido Socialista de los Trabajadores, quien también fue condenado a nueve años de inhabilitación. El tribunal condenó a los demás acusados a la misma pena.
La sentencia se produjo un mes después de que se celebrara un juicio oral en la Audiencia Provincial para determinar si la Diputación Provincial de Badajoz tenía “vínculos” con David Sánchez, quien a su vez influyó en la agencia provincial para que contratara en comisión de servicio a su amigo Luis María Carrero.
El proceso penal que desembocó en este veredicto comenzó a gestarse después de que el pseudosindicato Manos Médicas presentara una denuncia en 2024, siete años después de la contratación del hermano del presidente de Gobierno. El núcleo del caso es la creación y diseño por parte de la Diputación Provincial de Badajoz del cargo de Coordinador de Actividades del Conservatorio de la Institución Provincial.
La decisión de crear este puesto de alta dirección en 2017 llega en un momento en que Pedro Sánchez dimitió como secretario general del Partido Socialista de los Trabajadores (PSOE) el 1 de octubre en un controvertido Consejo Federal, mientras que el proceso de selección se lanzó incluso antes de que las elecciones primarias que él y Susana Díaz, finalmente ganó, aún no se hubieran celebrado. Al Congreso le queda un año para aprobar una moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy. Cuando se creó la Plaza, Pedro Sánchez no tenía poder organizativo ni político.
Sin embargo, el objetivo de la investigación judicial es dilucidar si los requisitos del sistema de libre designación se configuraron arbitrariamente para adaptarse a la imagen del músico, y si se explotaron los canales de la administración pública para eludir los principios de mérito y capacidad. Sin embargo, en el juicio sólo una testigo que aspiraba al cargo, Cristina de Frutos, insistió en que no “sintió” la igualdad de oportunidades en las entrevistas personales durante el proceso de selección, pero que ni denunció ni se quejó de ello. Sin embargo, el testimonio de Nerses Avakimyam, otro candidato que compite por el puesto, dijo que no encontró nada extraño en los requisitos requeridos ni irregularidades.
Los funcionarios, técnicos y peritos que declararon durante la vista oral reconocieron también el proceso por el que la diputación provincial de Badajoz creó la plaza y el proceso de selección que condujo a la victoria de Sánchez.