El Partido Socialista Obrero de España ha logrado romper la dinámica desfavorable en las encuestas que se ha establecido en este ciclo electoral. Castilla y León significó un interludio entre las aplastantes derrotas de Extremadura y Aragón y las funestas perspectivas para Andalucía. Cual … ¿Es esto un diferenciador? Ésta es una cuestión que empieza a surgir en las filas de los socialistas, en un esfuerzo por encontrar la clave para evitar un revés tras otro cada vez que un referéndum llega a las urnas. Todas las miradas están puestas en el candidato y su campaña. Dicho esto, Carlos Martínez se distancia deliberadamente de todo lo que suene a política nacional. Varios funcionarios consultados por ABC coincidieron en que la principal distorsión fue que los hechos fueron protagonizados en Ramón Cloya.
“Carlos habló de sí mismo, de su tierra y de los problemas de la despoblación. la gente no es estúpida», dijo un líder. Otra posición enfatiza que la competencia carece de tensión y no está contaminada por la polarización política del país. Además, Martínez ha mostrado imagen propia y cierta autonomía interna sobre Ferraz. Se opuso a los calificativos de “sanchista” que le otorga el Partido Popular y presentó propuestas contrarias a la línea estratégica de la dirección federal, como dejar que Alfonso Fernández Manueco gestione la lista más votada para evitar la dependencia de Vox, o criticar públicamente el sistema de financiación autonómica pactado con ERC.
Más allá de eso, no es miembro del Consejo de Ministros, pero gran parte de su carrera política se forjó en el territorio, donde ejerció como alcalde de Soria durante 19 años, con cuatro mayorías absolutas apoyándolo. “No llegó cinco minutos antes de la votación”Lo dijo un dirigente autonómico, en un aparente ataque a la imagen del candidato a la ministra que trabaja en Aragón y hará lo mismo en Andalucía. Pilar Alegría y María Jesús Montero, llamadas desdeñosamente “candidatas de fin de semana” en sus propias federaciones, criticaron la falta de participación en sus regiones de cara a las elecciones.
Sin embargo, la Sala de Máquinas Socialista no tiene planes de cambiar de rumbo. No se activará la salida anticipada de la vicepresidenta primera y ministra de Finanzas del Gobierno para permitirle regresar a su país de origen, ni habrá cambio de candidato durante la campaña. A pesar de las malas perspectivas. Las encuestas muestran que el apoyo a Montero está por debajo del mínimo histórico alcanzado por Juan Espadas en 2022, pero nadie espera que su candidatura se vea truncada a estas alturas. En privado, todos los consultados quieren ver un rayo de aire en Castilla y León de cara a una parada decisiva: el aire de Andalucía, aunque la ministra sufre una contaminación a nivel nacional que las encuestas demuestran que es muy perjudicial.
Esta clave revela las debilidades de candidatos que se controlan a distancia desde Madrid o que se consideran cercanos al Gobierno, como es el caso de Alegría o Montero. Sorprendentemente, entre los argumentos socialistas, ha resucitado en las últimas horas el “difunto” Miguel Ángel Gallardo, explicando que no alinearse con la dirección -ser “antisanchista”- no garantiza por sí solo automáticamente el éxito. Sin embargo, si bien el exlíder extremeño no es cercano a Ferraz, la conexión entre su visión judicial y la estrategia de gobierno es absoluta. Su campaña puso a prueba la habilidad de la “ley” como arma electoral. La dirección del Partido Socialista Obrero Español decidió apoyarle pese a reconocer que era un mal candidato y que sus acusaciones en el caso de los hermanos de Pedro Sánchez fueron suficientes para dejarle fuera de carrera en las urnas. Priorizando una vez más la estrategia de Moncloa por encima de los intereses electorales del partido.
El argumento oficial resucita al “difunto” Gallardo para demostrar que “antisanchista” no garantiza el éxito
En este sentido, la dirección del Partido Socialista de España está tratando ahora de distanciarse de los candidatos elegidos en las urnas. Esto no sólo es poco realista, sino también impactante después del primer éxito en meses. De esta manera, echaron toda la culpa de la elección de estas figuras a los activistas, logrando que tanto Alegría como Montero ganaran sus primarias, aunque no fue así porque no recibieron el voto popular por falta de opositores alternativos.
“Cada elección, cada región tiene su singularidad y singularidad. El Partido Socialista Español es una organización seria y la dirección la elige el propio territorio. La dirección la eligen los propios militantes. “No sumamos ni quitamos a nadie”, subrayó en rueda de prensa el portavoz Montese Mínguez. En Ferraz son conscientes de la interpretación interna de los resultados en Castilla y León y temen que actuaciones de Sánchez o del Gobierno puedan verse como un lastre para el territorio. Por eso, a nivel de partidos, hay llamamientos a defienden el liderazgo del presidente, y “valoran” el compromiso del ejecutivo para solucionar crisis como la guerra de Irán, aunque sí reconocen que “Carlos Martínez es un excandidato a la alcaldía, muy solvente, bien conectado y que sabe mucho de Castilla y León, y utilizará ese liderazgo para crear oposición”. “