En 2022, una causa judicial abierta en la provincia de Las Palmas dañó el futuro de la antigua Cepsa, ahora conocida como Moeve. La Fiscalía ha solicitado juicio oral contra la petrolera y uno de sus directivos, responsable del área de impuestos indirectos, por defraudar presuntamente a Hacienda Canarias 7,7 millones de euros entre enero de 2016 y octubre de 2020. En el escrito de calificación, el Ministerio Público solicita, entre otras sanciones, la “disolución de la persona jurídica”. Es decir, la empresa desapareció.
También se sentarán en el banquillo tres altos cargos del Ministerio de Hacienda de Canarias, a los que la Fiscalía les acusa de ignorar durante 28 meses las denuncias de un competidor, una empresa de la isla de Fuerteventura, por el mismo incidente relacionado con un impuesto autonómico a los carburantes.
Durante el sexenio investigado, la filial de Cepsa en Canarias, Petrocan, gravaba el diésel como combustible que importaba y distribuía por todo el archipiélago. La diferencia es enorme. Pagas 0,56 euros por tonelada métrica de fueloil (un combustible más pesado y viscoso utilizado en centrales eléctricas, calderas u hornos). 222 euros por cada mil litros de gasóleo (utilizado principalmente en motores diésel de automoción).
Para la fiscalía, se trató de una decisión “deliberada y sistemática” de la empresa “con la clara intención de defraudar las finanzas públicas de la región”. Por tanto, durante este periodo, las finanzas públicas autonómicas dejarán de recibir 7,7 millones de euros (781.295,5 € en 2016; 404.134,8 € en 2017; 1.443.675,3 € en 2018; 2.359.398,7 € en 2019; 1.582.436,35 € en 2020; 1.202.359,5 a octubre de 2021).
Sin embargo, fuentes de la petrolera (hoy Moeve) insistieron en que no hubo espíritu de fraude en la operación y que el combustible se liquidó al tipo del impuesto sobre combustibles porque el producto se importó bajo etiqueta aduanera.”diésel marino No rastreado” y vendido con ese nombre Industria diéselcon usos industriales. Además, señalaron que la Agencia Tributaria de Canarias ha modificado el impuesto especial para 2023, aplicando un tipo de 90 euros por tonelada.
Reclamar ante la Agencia Tributaria de Canarias
La primera denuncia sobre estos incidentes la presentaron ante la Agencia Tributaria de Canarias en julio de 2019 los directivos de Maxoinversiones, empresa con sede en Fuerteventura que opera en el sector de los hidrocarburos. En octubre de 2020 pidió prórroga y cuatro meses después (febrero de 2021), ante la falta de respuesta de Hacienda Canaria, decidió remitir el caso a la Fiscalía, que inició diligencias investigativas en septiembre de 2021. Es decir, 28 meses después de la denuncia inicial.
Hasta entonces, el Servicio Tributario de Canarias no había realizado “ninguna actividad operativa sustantiva (prevención, inspección, gestión o inspección)”, según el escrito de acusación del fiscal.
Crimen y castigo
Tras más de tres años de investigaciones en el Juzgado Segundo de Instrucción de Las Palmas de Gran Canaria (actual Segunda Plaza de la Sección de Instrucción del Juzgado de Primera Instancia de la capital), Tomás Fernández de Paiz, fiscal ejerciente en Fuerteventura especializado en delitos económicos, solicitó recientemente un juicio oral contra Cepsa, en el que fueron investigadas cuatro personas.
El Ministerio de Hacienda Pública conoció que la petrolera y su responsable de impuestos indirectos, MIMM, cometieron seis delitos contra el Tesoro Público, cinco de los cuales fueron graves (en todos los años investigados excepto 2017).
Los altos cargos de la compañía se enfrentan a un total de 28 años de prisión (tres años por el presunto delito de fraude de 2017 y cinco años por cada delito de fraude agravado), además de una multa de 25,2 millones de euros y la privación de la posibilidad de recibir subvenciones o ayudas públicas y del derecho a prestaciones o incentivos fiscales o de seguridad social durante 12 años.
La fiscalía pidió a Cepsa que le imponga una multa de 13,25 millones de euros, una multa de 750.000 euros por el presunto fraude en 2017 y una multa de 2,5 millones de euros por cada delito grave. Por el presunto delito cometido en 2017, solicitó la suspensión de actividades comerciales por cuatro años. Sin embargo, para los cinco restantes exigió la “disolución”, es decir, el cierre definitivo de la empresa. En el documento, representantes del Ministerio Público señalaron que la solicitud de condena era para Cepsa “usando este nombre o uno nuevo posterior”. Cepsa pasará a denominarse Moeve en octubre de 2024.
Tres funcionarios del Servicio Tributario de Canarias imputados solicitan una inhabilitación especial para empleo o cargo público de dos años. Se trata de la FTC, que durante este periodo ejerció como Director de Importaciones e Impuestos Especiales y Subdirector de Grandes Contribuyentes en el Ministerio de Hacienda de Canarias; DMLT, donde se desempeñó como Subdirector antes de ser nombrado Director de Inspecciones Tributarias, y OCC, donde se desempeñó como Subdirector de Inspecciones Tributarias y Subdirector de Inspecciones y Planificación. Según la Fiscalía, los altos cargos conocían las denuncias de los empresarios de Fuerteventura y su contenido y no adoptaron “las medidas legales adecuadas para investigar los hechos” a pesar de sus obligaciones legales.
Sepsa Moif
Cepsa anunció el cambio de nombre en octubre de 2024. A partir de entonces pasó a denominarse Moeve. En su momento, la compañía argumentó que la revisión era fruto de una transformación “impulsada” que comenzó hace dos años y que “pretende convertirse en un referente en energía y transporte sostenibles”.
Moeve obtendrá un beneficio neto de 92 millones de euros en 2024. Según el último balance del Registro Mercantil, las ventas del año ascendieron a 21.277 millones de euros. La empresa tiene aproximadamente 2.800 empleados.