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La ministra de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, y el exsubsecretario de Hacienda, Roberto Ochoa, anunciaron ante los jueces que no tuvieron un papel relevante en la reunión que allanó el camino para que el gobierno de Juan Manuel Moreno revocara el mecanismo de inspección previa de los contratos de emergencia del Servicio Andaluz de Salud (SAS) durante la pandemia de coronavirus.

El Juzgado 13 de Sevilla está investigando irregularidades en los contratos de emergencia de SAS con clínicas privadas entre 2021 y 2024. La fiscalía anticorrupción pidió a García y Ochoa que declararan como testigos, y su testimonio fue esperado con interés después de que García fuera identificado por Amelia Martínez, ex auditora general de la junta militar andaluza, ahora viceministra del gobierno andaluz. Hacienda), como persona que tomó la decisión previa de retirar el control. Martínez le dijo al juez que revocar los controles previos no era parte de su propia propuesta escrita al Departamento del Tesoro y no estaba respaldada por informes obligatorios.

Sin embargo, García y Ochoa coincidieron en señalar que las propuestas del nuevo mecanismo fueron negociadas por los equipos técnicos de las dos viceconsejerías y que ambas partes se limitaron a aprobar el modelo de inspección alternativo propuesto por la junta militar andaluza para intervenir, indicó Euronews citando fuentes en el comunicado del martes.

El ex viceconsejero sostuvo que el nuevo sistema es más completo

Ochoa compareció por primera vez ante el presidente de la Corte, José Antonio Gómez, durante una hora y treinta minutos, mientras que el actual Ministro de Desarrollo Sostenible habló entre quince y veinte minutos.

En la declaración de Catalina García se señaló que los lineamientos contractuales cuando fue subsecretaria de salud fueron desarrollados por el ex director de gestión económica y servicios de la SAS, José Antonio Miranda, quien también declaró en la primera de estas diligencias previas el 18 de noviembre, al tiempo que indicó que su rol estaba enfocado en salvar vidas.

El exviceministro de Hacienda, que ocupó el cargo entre el 8 de septiembre de 2020 y el 9 de agosto de 2022, argumentó en un comunicado que los controles financieros permanentes adoptados por el Acuerdo de Consejo de Gobierno del 6 de octubre de 2020 eran más completos que la muestra de contratos en la que se basó la inspección anterior, según fuentes personales.

Este acuerdo no estaba sustentado en el informe de intervención, ni figuraba en el informe redactado por el propio Martínez una semana antes, en el que se detallaban los honorarios y servicios que la junta podía realizar sin control previo, en el que no figuraba el contrato de SAS.

Citando fuentes del proceso, Europa Press destacó que el consejo de administración acordó en octubre de 2020 sustituir la inspección previa del contrato de SAS por controles financieros, después de que el consejo emitiera un informe en agosto de 2020 que llevó a la suspensión de contratos de SAS por valor de casi 30 millones de euros.

El ex auditor dice la causa fundamental de los cambios en el sistema

Antes de que estos dos elementos aparecieran en las diligencias previas sobre el contrato de emergencia de SAS, su importancia fue subrayada en un testimonio el 18 de noviembre de 2025 de Amelia Martínez, actual subsecretaria de Economía, Finanzas, Fondos Europeos y Diálogo Social, quien insistió en que la inclusión del contrato de SAS en otro tipo de inspección fue fruto de un diálogo entre ambas y no estuvo respaldada por la obligación de informar por parte de la propia SAS. meter algún remo en.

Martínez testificó en noviembre sobre su anterior papel como auditora general de la junta militar de Andalucía, cargo que ocupó cuando el consejo de gobierno acordó el 6 de octubre de 2020 revisar el modelo para las inspecciones de contratos de SAS durante la pandemia de coronavirus y posteriormente.

El actual Viceministro de Economía y Finanzas firmó el informe adjunto al documento de la comisión de gobierno en su calidad de Auditor General el 29 de septiembre de 2020, revisando la implementación de la inspección previa.

Por su parte, SAS recordó que en septiembre de 2003 se ampliaron los controles financieros permanentes a nuevos centros periféricos y se abogó por un “sistema de control híbrido” de los costes del personal sanitario y educativo.

Tres directivos de SAS investigados recientemente

El actual entrenador del SAS, Valle García, y sus antecesores Miguel Ángel Guzmán y Diego Agustín Vargas están siendo investigados formalmente en diligencias previas en curso en los juzgados de Sevilla, y subieron al estrado el 25 de noviembre a declarar.

Las declaraciones de los sucesivos jefes de SAS tienen en común que su gestión fue diseñada para abordar las necesidades de salud actuales y la creencia de que su trabajo como gerentes estaba respaldado por informes legales.

El procedimiento preliminar se centra en la adjudicación de contratos por valor de 242 millones de euros. SAS aprueba marco especial para adjudicación de contratos de salud durante la pandemia. Para aumentar la flexibilidad, el sistema se basa en regulaciones especiales aprobadas para la pandemia, encaminando los contratos a través de canales de emergencia sin publicidad ni competencia competitiva. Sin embargo, SAS amplió el mecanismo hasta 2024, incrementándolo de 70 millones de dólares iniciales a 242,3 dólares, ignorando las advertencias del Tesoro y más de una docena de informes de auditores que advertían que no había salvaguardias legales ya que el marco especial había sido descartado. El juez quiso aclarar por qué y si la ampliación de este plazo podría constituir una prevaricación administrativa.

El actual gerente de SAS, Valle García, y sus dos antecesores, Miguel Ángel Guzmán (noviembre de 2019 a julio de 2022) y Diego Vargas (quien ocupó el cargo hasta diciembre de 2023), están imputados en una causa judicial que afecta integralmente al gobierno de Juan Manuel Moreno.

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