La mujer que el pasado viernes por la noche resultó gravemente herida al caer desde una altura de unos nueve metros en el rocódromo Stadsmuur Nijmegen está consciente y se encuentra bien dadas las circunstancias. “Fue muy agradable hablar con ella por teléfono y notar que tenía la cabeza despejada, que hablaba como ella misma y que su lado optimista ya estaba brillando”.
Referencia