El Ayuntamiento de Valencia ha reforzado sus medidas de control y vigilancia para combatir las conductas incivilizadas relacionadas con la tenencia de animales de compañía reforzando las sanciones de la Ordenanza Municipal de Bienestar Animal, que impone multas de hasta 1.000 euros a los animales de compañía y de compañía. … No recoger excrementos de perro en la vía pública ni transportar un perro sin microchip.
Por ello, el Ayuntamiento de Patna ha reforzado su régimen de sanciones, imponiendo una sanción de 1.000 euros por infracciones graves, como no inscribir a los animales en el registro obligatorio de ADN, no evitar situaciones de molestia o miedo, no garantizar condiciones de bienestar adecuadas o dificultar las inspecciones.
Asimismo, se han incrementado las sanciones relacionadas con el sistema de ADN canino, elevando de 350 a 1.000 euros la multa por no recoger heces en la vía pública y tipificando como delito la orina sin limpiar.
La acción se enmarca en la campaña del consistorio para mejorar la convivencia, la salud y el respeto en los espacios públicos, así como la tenencia responsable de mascotas urbanas.
Al respecto, el alcalde de Patna, Juan Antonio Sagredo, afirmó: “Debemos seguir esforzándonos para reducir al máximo la presencia de excrementos caninos en la vía pública. Este es un tema clave para la convivencia y una de las quejas más habituales que nos traen los vecinos, ya que provoca molestias y afecta directamente a la convivencia”.
El alcalde también afirmó que “el servicio municipal de ADN canino ha conseguido reducir significativamente este problema, aunque es necesario seguir reforzando estas medidas para eliminar este problema”.
De esta forma, Sagredo también ha recordado que Patna cuenta con una red de espacios municipales de recreo canino (pipicanes) distribuidos en todos los barrios de la ciudad, que permiten a los animales dispersarse y facilitarles la realización de sus actividades en las zonas habilitadas, contribuyendo así a evitar su acumulación en la vía pública.
Todo ello, unido a las estrictas sanciones de la Ordenanza Municipal de Bienestar Animal, constituye un conjunto complementario de medidas y servicios para eliminar los excrementos caninos de la vía pública.