Aunque el aumento del número y duración de las bajas laborales es un fenómeno común en España, que se caracteriza por un fuerte aumento de las enfermedades mentales desde la Covid-19, Galicia sigue siendo la segunda comunidad con mayor duración de incapacidad temporal. … Frente a la media nacional de 44 días por incapacidad laboral, Galicia registró 65 días en 2023 (un 47% más).
Así lo demuestra una investigación realizada por la Universidad del Sur de California y Vigo (UVigo), que profundiza en el alcance y consecuencias de este problema, además de desvelar las posibles razones por las que Galicia se sitúa por encima de la media en varios aspectos. Por ejemplo, la comunidad gallega tiene 12,5 procedimientos de baja por enfermedad de larga duración por cada 1.000 trabajadores (frente a los 9,2 del conjunto de España), y la proporción de jornadas perdidas también es superior a la media (7,6%, frente al 6,3% de la media española).
Aunque hay algunos factores contextuales en el mercado laboral gallego que podrían explicar esta diferencia, como una población de mayor edad o una mayor proporción de mujeres empleadas (que tienen más probabilidades de tomar una baja por enfermedad para cuidar de su familia o sus hijos), los resultados de la simulación apuntan a una realidad más compleja. Si se simula la situación gallega en igualdad de condiciones con estos y otros factores, la única variable que explica un tercio de la diferencia en las bajas laborales corresponde al envejecimiento.
Por lo tanto, ni la edad de los trabajadores, ni la proporción de trabajadoras, la estructura productiva, los niveles de capacitación, los horarios o las condiciones laborales explican gran parte de la brecha. “Si los factores estructurales e inmutables a corto plazo (como el envejecimiento) no determinan fundamentalmente las mayores tasas de absentismo en Galicia, existen oportunidades para desarrollar estrategias para reducir tasas de absentismo inaceptables”, afirma el estudio.
cambio de paradigma
Tanto España como Galicia coinciden en que existe una mayor incidencia de discapacidad por problemas de salud mental. A partir de 2022 representaron el 7,5% del total de víctimas, cifra que se ha mantenido constante y se duplicará en 2025, cuando ya representan el 14,89% del total de víctimas. El cambio de paradigma es evidente al comparar la situación prepandemia con la actual.
Si bien los trastornos psiquiátricos han aumentado, en el mismo período han disminuido otros tipos de enfermedades, como los trastornos neurológicos o las infecciones, lo que no necesariamente se corresponde con su duración, como los tumores (que tienen la mayor duración). “En general, la duración media de las bajas por enfermedad aumenta debido a las enfermedades más comunes, concretamente los trastornos musculoesqueléticos y los trastornos psiquiátricos”, concluye el estudio.