El presidente del Juzgado Primero de Instrucción de Erda (Alicante) ha decidido suspender la publicación de una declaración del exministro Rodolfo Martín Villa sobre la investigación sobre la muerte de Teófilo del Valle a manos de la policía posfranquista. El pronunciamiento deberá ser emitido el 4 de febrero del próximo año, de acuerdo con la ex jueza, luego de que rechazó el recurso de reforma de la defensa presentado por Martín Villa.
Sin embargo, como muestra la sentencia del 27 de enero, reseñada por elDiario.es, el actual juez suspendió “temporalmente” la citada declaración hasta que la Audiencia Provincial de Alicante resuelva el recurso de inadmisibilidad del anterior recurso de reforma (ambos impugnaron el auto inicial en el que se recibieron las quejas).
El 24 de febrero de 1976, tras la movilización de los sindicatos en la ciudad de Alicante y en el contexto de intensa violencia policial durante el período de transición, Teófilo del Valle, trabajador de una fábrica en Erda, recibió un disparo en la espalda mientras era perseguido por el policía armado Daniel Aroca del Rey.
La policía armada está al mando del sargento Laureano Ballesteros. En el caso de Rodolfo Martín Vera, él era ministro de Relaciones Sindicales en el gobierno de Carlos Arias Navarro al momento del crimen. El tirador, Daniel Aroca, también está bajo investigación.
La Coordinadora Nacional de Atención a Denuncias de Argentina (Ceaqua) y la entidad Acció Ciutadana contra la Impunitat del Franquisme, ambas iniciadoras del caso, criticaron con José Antonio del Valle, hermano de la víctima, que el magistrado hubiera accedido a suspender la declaración “a pedido del representante del proceso de Martín Villa”. Creían que su suspensión “no tenía fundamento legal”.
“Esta resolución judicial carece de motivación jurídica suficiente, es infundada y contraria a derecho, y deja una vez más a José Antonio y a todas las víctimas de graves violaciones de derechos humanos cometidas por las instituciones represivas de la dictadura franquista que se han mantenido inalteradas durante la transición en una situación de absoluta impotencia”, se lee en un comunicado.
Agregaron que la decisión del juez era “incompatible con los estándares internacionales de derechos humanos” y “contribuye al patrón de impunidad que ha mantenido el gobierno español ante estos crímenes, en flagrante violación de sus obligaciones internacionales en materia de verdad, justicia y reparación”.