Después de 25 años, la aventura del fundador Jitse Groen con Just Eat Takeaway, que comenzó en su ático, llega a su fin. Groen dejará su cargo de director ejecutivo de la empresa de entrega de alimentos, anteriormente propiedad del inversor en tecnología Prosus, a principios del próximo año. La venta de Just Eat Takeaway aportó a Groen, como accionista principal, unos 300 millones de euros.