Angie Rodríguez, directora del Departamento de Administración de la Presidencia de la República (Dapre), denunció este miércoles que ella y su familia fueron víctimas de intimidación. A través de un video publicado en las redes sociales de la entidad, brindó detalles de lo ocurrido la madrugada del 21 de noviembre, cuando cinco enmascarados ingresaron a la casa de sus padres en el sureste de Bogotá. Según explicó, este no fue un robo común, pues durante la hora y doce minutos que permanecieron en la casa no se llevaron ningún objeto de valor, “a excepción de una bolsa azul que contenía objetos personales que podrían haber sido mal utilizados en más montajes de los que fui víctima. El interior de la casa quedó destruido”, dijo.
Para sustentar su afirmación, Rodríguez aportó imágenes de cámaras de seguridad que mostraban primero cómo un hombre trepaba por la pared exterior de la casa usando una cuerda, y luego, cinco personas, completamente tranquilas y con objetos en sus manos, salían por la puerta. También incluye una fotografía que muestra documentos y libros esparcidos en una sala de estudio, con una estantería y un cajón abierto al fondo.
“Entonces están buscando documentos relacionados con sus funciones”, según Rodríguez, quien mencionó específicamente documentos relacionados con el Fondo de Adaptación, la agencia con un presupuesto de inversión multimillonario que ella maneja como gerente. La funcionaria saliente insistió en que detrás del acto, que calificó de “intimidación”, había una reunión destinada a destituirla de la presidencia y menoscabar su labor para “garantizar el bienestar social del pueblo colombiano”. Asimismo, explicó que presentó una denuncia ante la Fiscalía y mostró a cámara un documento que lo acredita, pero no pudo leerlo.
Su distanciamiento con el presidente fue evidente apenas unas horas antes del martes por la noche y hasta la mañana del miércoles, cuando el presidente pidió su dimisión sin dar más detalles. El meteórico ascenso de Rodríguez en la familia Nariño llegó a un abrupto final después de que se convirtió en la mano derecha de Petro desde que asumió el cargo en febrero pasado, apareciendo a su lado en la mayoría de los eventos y recibiendo pruebas de confianza como la designación de un fondo de adaptación.
En el video de denuncia, Rodríguez no hizo mención a la decisión del presidente y confirmó a Petro su “compromiso, agradecimiento y lealtad”. Sin embargo, pidió al ministro de Defensa y al jefe de policía que mantuvieran su seguridad y la hicieran extensiva a sus familiares más cercanos. “Lo único que se llevaron fueron monedas de dos alcancías de mi hijo con su nombre, las cuales rompieron y se llevaron su contenido. Para los expertos en seguridad, esto constituye una amenaza o un ataque directo a mi hijo”, dijo, anunciando su decisión de sacarlo del país en los próximos días. A pesar de la difícil situación, Rodríguez dijo que se ha fortalecido: “Nos volveremos más fuertes porque soy una mujer que hace las cosas a mano, como la mayoría de los colombianos. No tengo nada que ocultar”, dijo, antes de leer un salmo de la Biblia.