daa95fd0-c421-4356-a2a5-1867e233ef62_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0.jpg

Continúa celebrando Misa en la Iglesia de San Jorge frente al Estadio Santiago Bernabéu mientras se recupera de una intervención por el cáncer de riñón que le diagnosticaron. Porque el ex obispo Rafael Zornoza fue expulsado de la diócesis de Cádiz y Ceuta por León XIV el pasado mes de octubre según El País Reveló denuncias de abusos en su contra cuando era director del seminario de Getafe en los años 90 y ahora vive en la capital española, refugiándose en la comunidad donde se hizo sacerdote, bajo la protección del obispo Golfín, el primer obispo de Getafe.

Zornozza vivía en un piso de la madrileña calle Eduardo Dato pagado por la Iglesia Episcopal. Fuentes anglicanas consultadas por elDiario.es aseguran que “se trata de una práctica habitual cuando un obispo se jubila y decide vivir fuera de su diócesis de origen”.

Los obispos eméritos siguen conservando un salario y, en algunos casos (según la diócesis), conductores y servicios. En el caso de Zornoza, se argumentó, “no hay ningún proceso formal en marcha actualmente y poco sabemos que los resultados de la investigación preliminar aún no han sido anunciados oficialmente”. Como anunció inicialmente Religión Digital, este proceso recomendaba que el arzobispo de Sevilla (región de la que depende Cádiz) iniciara un proceso penal contra el obispo.

“La Iglesia me ha abandonado, me ha traicionado”, dijo Zornosa a los fieles de San Jorge cuando fue informado de las conclusiones preliminares de La Rota, calificando su declaración de “un calvario” pese a que el proceso fue respetado en todo momento. Tanto él como la víctima fueron informados del veredicto del tribunal, que consideró “claros indicios de culpabilidad” e informaron de la situación al arzobispo de Sevilla, José Ángel Cez Menezes.

Una vez que envíe su propuesta a Roma, la Catedral para la Doctrina de la Fe anunciará la puesta en marcha de un procedimiento que seguramente también tendrá lugar en La Rota de Madrid.

Acusaciones en su contra: ‘Me acarició y me besó’

En la carta que dio inicio a la investigación, la víctima acusaba a Zornoza de abusar sexualmente de él entre los 14 y 21 años: “Escribo esta carta simplemente para evitar que lo que me pasó a mí le pase a otro niño”, decía la misiva. Zornoza, que entonces tenía 45 años, tocaba, besaba y acariciaba a sus víctimas en reuniones sociales y campamentos.

“Desde los 14 a los 18 años fui al Seminario de Los Ángeles casi todos los fines de semana. Durante ese tiempo él abusaba de mí. Entraba en la habitación por la noche y yo era abusada. Se subía a mi cama, me acariciaba y me besaba. También me despertaba de la misma manera por la mañana. En esos momentos, nunca le dije una palabra y la parálisis se apoderó de mí”, agrega la carta.

La víctima señaló en la carta que admitió su homosexualidad ante Zornoza, quien lo llevó a una terapia de conversión que prometía “curar la homosexualidad”. Mientras tanto, mientras estaba en el seminario, Zornoza se metía en la cama de la víctima y la tocaba y besaba “casi todas las noches y todas las mañanas”. El obispo se defendió de las quejas de la víctima, diciendo que se trataba de una “amistad íntima” y que había “comprendido mal su amistad”.

¿Qué sanciones podría enfrentar Zornoza?

Según el canon 1342, el obispo emérito de Cádiz y Ceuta, si es declarado culpable, puede estar sujeto a sanciones que van desde la secularización permanente hasta restricciones en el ejercicio del ministerio clerical (se le podría, por ejemplo, prohibirle tratar con menores o celebrar públicamente los sacramentos), incluida la compensación económica a las víctimas. O las víctimas, pues pueden haber surgido en los últimos días nuevos testimonios que podrían sumarse a la trama si se celebrara un juicio canónico.

Para obtener toda la información, visite www.religiondigital.org

Referencia

About The Author