Gabriel Rufián abrió un debate en el lado izquierdo del Partido Socialista de los Trabajadores. Su propuesta era simple: reunir fuerzas estatales y nacionalistas para explotar el sistema electoral de cada provincia. El objetivo es maximizar los escaños de la izquierda y evitar la mayoría absoluta del PP y Vox. Aunque no existe una fórmula concreta ni un acuerdo, podemos simular sus resultados en unas hipotéticas elecciones.
Escenario 1. Investigación actual
Los promedios de las encuestas sugieren que la derecha ganará las elecciones de hoy por un margen. La primera fuerza es el Partido Popular, con cerca del 31% de los votos, que junto a Vox (19%) y Se Acabó la Fiesta (2%) elevarán su total de votos al 52%. Seis puntos porcentuales más que en 2023, un cambio ya confirmado por las encuestas en Aragón y Extremadura.
Según nuestros cálculos (ver Metodología), el ascenso de PP y Vox elevaría su total a unos 198 escaños. Obtendrán 28 escaños más que en 2023, muchos más que los 176 escaños necesarios para gobernar.
El total de la izquierda se mantendrá en 139 escaños (con PSOE, Sumar, Podemos, ERC, Bildu y BNG), muy por debajo de los 166 escaños que obtuvo en 2023. Este cálculo supone que la izquierda repite algunos de los acuerdos de 2023 (Sumar con Más Madrid, Chunta en Aragón y Compromís en la Comunidad Valenciana), pero que Sumar y Podemos están separados (como en las elecciones europeas de 2024).
Escenario 2. El Acuerdo de Soumar y los nacionalistas
Nuestro segundo escenario contempla un acuerdo como el que propone Rufián, en el que ERC, BNG, Bildu y los partidos que se han sumado a Sumar en 2023 se comprometen a no competir en ninguna provincia. Es decir, en nuestras simulaciones, el protocolo funciona así: en Cataluña, todos los votos del protocolo van a ERC (o a la lista pública con un nombre acordado); en el País Vasco y Navarra, a Bildú; en Galicia, al BNG; en Valencia, a Compromís; y en el resto de España, a Soumare. ¿Cómo cambiaría esto el resultado?

PP y Vox suman un total de 197 escaños, casi los mismos que antes (uno menos). El acuerdo favorece a ERC (+4 escaños) y Bildu (+1) en detrimento de PSOE (-2) y Sumar (-2), mientras que la derecha no tiene tanto. ¿Qué provincias verán cambios? Sólo hay cuatro. En Girona, ERC le quitó un escaño al Partido Popular. En Tarragona, ERC le quitó uno al PSOE. En la provincia de Guipúzcoa, Bildú le quitó uno al Partido Socialista Obrero Español. En Barcelona, ERC absorbió a ambos Sumar.
Escenario 3: Soumal, nacionalistas y Podemos
Nuestro tercer escenario es el mismo que el anterior, pero supone que también podemos unirnos al protocolo para que sus votos se sumen a la lista común o líder.

Aquí, PP y Vox juntos caen aún más: perderán 7 escaños hasta alrededor de 191. Pero su mayoría seguirá siendo cómoda. El número de escaños del Partido de Izquierda Socialista pasará de 29 a 44. De los 15 escaños conseguidos, el PP perdió 7 (en A Coruña, Cádiz, Córdoba, Girona, Las Palmas, Málaga y Zaragoza), pero 1 procedía del PP (en Vizcaya) y 7 del PSOE (Asturias, Guipúzcoa, Baleares, Lleida, Navarra, Tarragona y Valencia).
variables restantes
Estos cálculos son un ejercicio hipotético basado en encuestas actuales. El día de las elecciones las cosas serán diferentes. Además, la misma llamada puede producir movimiento. En 2023, por ejemplo, lo que vimos durante la campaña fue un avance de la izquierda que finalmente superó las encuestas y recuperó suficiente terreno en la derecha para retener el gobierno.
¿Pero cuántas mejoras necesita la izquierda ahora?
Hemos regresado al emulador para responder. Sin un acuerdo como el propuesto por Rufian, la derecha conservará una mayoría absoluta incluso si la izquierda está cinco puntos porcentuales por delante de lo que sugieren las encuestas actuales. Dicho esto, tiene mucho margen de maniobra. Con el acuerdo pleno (Soumard, Nacionalistas y Podemos), la derecha sólo pierde su mayoría si la izquierda mejora en torno a estos 5 puntos (del 37% al 42%; la derecha disminuye del 52% al 47%). En este caso, el número total de escaños del PP y Vox se reduciría a 173, 3 menos que los 176 escaños del partido mayoritario.

La escena final, “Todo es PSOE”, lleva la lógica al extremo. Supone que todos los votos de izquierdas –Sumar, Podemos, ERC, Bildu, BNG, etc.– van directamente al PSOE en cada provincia. Esto es políticamente falso, pero revelador: aun así, la derecha seguiría obteniendo 179 escaños (PP 115 y Vox 64), suficientes para obtener una mayoría. El Partido Socialista Obrero Español se quedará en 161.
Por supuesto, las cosas también podrían ir mejor en la dirección correcta. Por ejemplo, si Se Acabó la Fiesta no asiste y sus votos se dividen entre el PP y Vox, el número total de escaños de la derecha aumentará a 202.
En resumen, la izquierda necesita algo más que cambiar votos entre listas: para gobernarla necesita más votos de los que le dan las encuestas actuales.
Metodología. Nuestro cálculo de escaños es un proceso de cuatro pasos: 1) Comenzamos con los votos estimados a partir del promedio de las encuestas publicadas; 2) Estimamos el porcentaje de votos en cada provincia en función de este promedio, teniendo en cuenta los resultados de las elecciones europeas de 2024 para Sumar, Podemos y SALF, y los resultados de las elecciones generales de otras fuerzas en 2023; 3) Ajustamos esos votos provinciales en función de las características del escenario -como añadir listas de ERC y Sumar-; 4) Repartimos escaños a las provincias según D’Hondt.