33865572-1ef7-4d6c-a740-74ec59c21f20_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0.jpg

Funcas predice que un conflicto de tres meses en Oriente Medio podría costar a la economía española dos décimas del crecimiento del producto interior bruto (PIB) y elevar la inflación por encima del 3% debido al aumento de los precios de la energía y la escasez de fertilizantes en el Golfo Pérsico.

El antiguo Centro de Investigación de Cajas de Ahorros publicó el viernes un informe de análisis sobre el posible impacto económico de una situación de guerra a corto plazo en Oriente Medio. Creen que este es el escenario más probable en la actualidad porque Irán y Estados Unidos carecen de motivación para prolongar la situación de guerra.

En la semana del conflicto, los precios del petróleo subieron un 14% y los del gas natural un 48%, una reacción destacable pero “menos tóxica” en comparación con la reacción que experimentó el mercado después de que Rusia invadiera Ucrania en febrero de 2022. “En aquel momento, los precios del petróleo superaban los 180 dólares, más del doble de lo que son hoy, mientras que el Mibgas trepaba hasta los 200 euros, cuatro veces lo que vale hoy”, destaca el economista de Funcas.

Otro mercado clave es el de los fertilizantes, ya que los países del Golfo son importantes productores de insumos básicos para el sector agroalimentario. Su precio ha aumentado un 24% desde el viernes a 590 dólares la tonelada, todavía muy por debajo del precio alcanzado durante la guerra en Ucrania (870 dólares), pero más cerca de ese precio máximo que los productos energéticos.

La gasolina es 10 céntimos más cara

Estos mercados internacionales han hecho que los costes de repostaje aumenten 10 céntimos por litro respecto a la semana pasada, mientras que el PVPC en el mercado eléctrico ya es un 13% superior a la media del mes pasado. Funcas señaló que un aumento del 10% en los precios del petróleo aumentaría el IPC en una décima, que es el mismo efecto que un aumento similar en los precios del gas natural.

Funcas señaló que mantener los precios de la energía en estos niveles durante tres meses empujaría la inflación por encima del 3%, lo que tendría un claro impacto en la cesta de la compra. Esto reducirá el consumo privado, que se ha convertido en el principal motor del crecimiento económico español, y también repercutirá en las exportaciones de nuestros principales socios comerciales. Es probable que la industria del turismo se vea afectada por el aumento de los precios de los viajes, aunque esto se verá compensado por el mayor atractivo de España en comparación con destinos cercanos en Medio Oriente que se consideran menos seguros. La incertidumbre creada por el conflicto también podría afectar las decisiones de inversión de empresas y consumidores, debilitando el crecimiento de una variable clave que empieza a mostrar un mayor dinamismo.

Todo ello se traducirá en una reducción de dos décimas del crecimiento este año (las últimas previsiones del centro de investigación apuntan a un crecimiento del PIB del 2,4% en 2026), por lo que el impacto será “limitado”, señala el informe. “Sin embargo, la situación será más negativa si el conflicto se prolonga o si se destruyen instalaciones e infraestructuras críticas, provocando graves perturbaciones en el flujo de productos energéticos (petróleo, gas o derivados)”, advirtieron.

Referencia

About The Author