Las intensas lluvias empañaron una última noche, el último viernes sin nazarenos en las calles de Sevilla, el quinto viernes de Cuaresma y los numerosos viacrucis previstos en las respectivas parroquias.
Tarde desagradable, las fraternidades se han estado comunicando … Por la tarde se hace una pausa para este culto externo, que algunos, como La Paz o Santa Genoveva, hacen con antelación, como hizo Boonfin.
El Vía Crucis externo se trasladó al interior del templo para cumplir con las normas marcadas por cada compañía. En algunos casos las oraciones se realizan de forma estática, mientras que en otros se realizan de forma dinámica, como es el caso del Señor de las Bendiciones en el Polígono do Sul, quien visitó el interior de la parroquia de Jesús Obrero. A pesar de la lluvia, la iglesia estaba llena, lo que refleja la importancia de construir esta hermandad en uno de los rincones más pobres del país.
El Señor estrenó sus vestiduras y miembros del grupo fraterno interpretaron obras musicales en la cruz, en presencia de miembros de La Carretería, madrina de la cofradía.
Otro famoso “Vía Crucis” en las afueras tiene lugar en Heliópolis, en la diócesis de Sant’Antonio Maria Clare, en relación con la Misión del Santo Cristo. Esta fiesta se celebra todos los años en el templo y como es habitual, la iglesia está repleta de gente. Todos escuchan los sonidos de las estaciones y rezan, lo que no siempre sucede en las calles.
El templo está completamente cerrado y los únicos puntos de luz son el altar, el palanquín mayor, las gradas de salida o la procesión de cofrades. Esta imagen muestra el interior de la parroquia. Después del culto continuamos nuestro ascenso por el Paso de Nazaret, uno de los momentos más especiales para esta fraternidad, y en menos de una semana nuestra fraternidad saldrá a las calles.